lunes, 3 de agosto de 2009


Madres de Plaza de Mayo:

















Las Madres de Plaza de Mayo es una asociación formada durante el último gobierno militar de la República Argentina con el fin de recuperar con vida a los detenidos desaparecidos, inicialmente, y luego establecer quiénes fueron los responsables de los actos de esa humanidad y promover su enjuiciamiento. Posteriormente tratan de continuar lo que ellas entienden como la lucha que intentaron llevar a cabo sus hijos, mediante la ONG Asociación Madres de Plaza de Mayo, con su Radio, Universidad, Café literario, Plan de vivienda social, Guardería infantil y Programa de televisión.

Las Madres de Plaza de Mayo se encuentran divididas en dos grupos, el grupo mayoritario presidido por Hebe de Bonafini y denominado Madres de Plaza de Mayo, y Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, presidido por Marta Ocampo de Vásquez.

Diferencias con Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora


Las diferencias de la separación fueron políticas, con críticas a la conducción de Hebe de Bonafini sobre la Asociación por supuesta falta de democracia interna y personalismo. Las otras madres en cambio acusaron a Linea fundadora de pertenecer al partido político oficialista y sus aliados, y de apoyar al presidente argentino de ese momento, Raúl Alfonsín.

Por otra parte la agrupación Madres de Plaza de Mayo no acepta la reparación histórica monetaria, porque no reconoce la muerte de los detenidos-desaparecidos.

Línea Fundadora representa a las madres y familiares que recibieron las reparaciones establecidas por la Ley 24.411 (que incluyó una indemnización económica rechazada por la otra agrupación de las Madres) y aceptan la Ley 24.231 que crea la figura del detenido-desaparecido, Así como sobre la necesidad de preservar la memoria y tener en vista perspectivas históricas.

También ofrecieron la reparación económica, doscientos cincuenta mil dólares por cada desaparecido. El que tiene tres o cuatro como alguna de nosotras... millonarias, sin hijos, sin justicia, pero millonarias. Dijimos ¡no! ¡La vida de un joven no puede tener precio, y menos la de un revolucionario! ¡Jamás vamos a aceptar la reparación económica! Hebe de Bonafini.

Historia de la organización

Desaparecidos



Los hijos de las Madres desaparecieron durante el Proceso de Reorganización Nacional entre 1976 y 1983 (entregaron el poder a Raúl Alfonsín el 10 de diciembre de 1983).

La cifra de personas detenidas-desaparecidas se estima en unas 30.000. Es el número que obtuvieron los organismos de derechos humanos a partir de las denuncias y la estimación de casos no denunciados. Según el libro Nunca Más, informe de la Comisión Nacional de Desaparecidos, las víctimas del terrorismo de Estado fueron 9.000 personas, por que sólo cuentan los denunciados hasta 1983.

Inicios

El comienzo del reclamo nació como una iniciativa de madres de detenidos y desaparecidos el 30 de abril de 1977 en Buenos Aires. Su objetivo inicial era poder tener una audiencia con el Presidente de facto argentino Jorge Rafael Videla. Para ello se reunieron en la Plaza de Mayo y efectuaron una manifestación pública pacífica pidiendo saber el paradero de sus hijos. La elección de la Plaza de Mayo se debe a que está situada frente a la Casa Rosada, sede de la Presidencia y lugar donde tradicionalmente se han efectuado manifestaciones políticas.

La idea surgió mientras el grupo inicial de madres estaba esperando que las atendiera el secretario del Vicario Castrense. Una de ellas, Azucena Villaflor de Devincenti, propuso entonces:

"Individualmente no vamos a conseguir nada. ¿Por qué no vamos todas a la Plaza de Mayo? Cuando vea que somos muchas, Videla tendrá que recibirnos."

Ese mismo día, 14 madres iniciaron una jornada a la cual, con el paso del tiempo, se acercarían otras madres afectadas. Desde entonces, todos los jueves repetirían una caminata (originada cuando las fuerzas de seguridad les exigieron "circular" por causa del estado de sitio) alrededor de la pirámide central de la plaza.

Entre aquellas primeras Madres estuvieron: Azucena Villaflor de Devincenti, Berta Braverman, Haydée García Buelas, María Adela Gard de Antokoletz, Julia Gard, María Mercedes Gard y Cándida Gard (4 hermanas), Delicia González, Pepa Noia, Mirta Baravalle, Kety Neuhaus, Raquel Arcushin, Sra. De Caimi y una joven que no dio su nombre. Al viernes siguiente aparecieron más madres, entre ellas Hebe de Bonafini, de la ciudad de La Plata. La presencia de las madres en la Plaza era conocida por comentarios de boca en boca, puesto que así como no existían los "desaparecidos" para la prensa, tampoco existían las Madres. Al tercer día se cambió el viernes por el jueves. Acordaron que fueran los jueves de 15:30 a 16:00 hs. de la tarde por ser un día y una hora en la que transitaba mucha gente por la Plaza, ellas permanecían en grupo y de pie sin caminar. Fueron los policías que custodiaban la plaza quienes les indicaron que marcharan de a dos porque como el país estaba bajo estado de Sitio estaban prohibidos los grupos de tres o más personas. Por lo tanto y dadas esas condiciones, comenzaron las marchas alrededor de la pirámide de Mayo, símbolo de la Libertad, que continúan aún hoy. Para reconocerse, comenzaron a usar un pañuelo blanco en la cabeza hecho en un principio con tela de los pañales que se usan para bebés, representando así a los hijos. Ese pañuelo se convirtió en su símbolo. Las Madres intentaron dar a conocer sus dramas y así participaron de marchas religiosas numerosas y populares en las cuales era conveniente que pudieran reconocerse.

Primeras madres desaparecidas


Entre el jueves 8 de diciembre y el sábado 10 de diciembre de 1977 un grupo de militares bajo el mando de Alfredo Astiz secuestró a un grupo de 12 personas vinculadas a la Madres de Plaza de Mayo . Al secuestrarse a las primeras dos madres, Hebe de Bonafini opinó ante Azucena Villaflor, una de las fundadoras de la organización, la necesidad de suspender la solicitada en el diario que iba a publicarse, hasta que se encontraran a las madres. Villaflor se opuso, expresando que a ellas las buscarían, pero mientras tanto no habría quién buscara a los hijos. Finalmente al día siguiente fue secuestrada en la esquina de su casa en Avellaneda por el Grupo de Tareas 3.3.2 de la Escuela de Mecánica de la Armada. Volvía de comprar el diario donde las Madres habían publicado su primer solicitada.
"la desaparición de Azucena, de Mary y de Esther, casi nos hizo tambalear a este grupo que recién se armaba. Lo hicieron para liquidarnos, ellos no pensaron que nosotras íbamos a seguir. De esas Madres lo que hay que saber es que se llevaron las tres mejores Madres que teníamos, porque nosotras veníamos todas de no saber nada, (...) Azucena venía de una familia peronista muy combativa, que ya había vivido mucha presión la familia Villaflor, ella ya había sido sindicalista, trabajaba en una compañía de telefonía y era del sindicato; Mary Ponce trabajaba en la base de la Iglesia del Tercer Mundo y Esther Balestrino de Careaga era una bioquímica que venía huyendo de Paraguay, ella vino y nos dijo que se llamaba Teresa (...) ella era una mujer super inteligente. Ella siempre me enseñaba muchas cosas, me decía “mirá Hebe, cuando vos vas a una reunión y hay uno con un micrófono, te tenés que dar cuenta que ese es el que va a dirigir la reunión y la va a mandar, porque el micrófono le da el poder, pero vos sabés qué tenés que hacer, aunque sea pararte arriba de una mesa, pero no lo dejes porque vos tenés fuerza para eso” y un día yo la vi a ella en una reunión en Familiares parada arriba de una silla discutiéndole a Cata Guagnini, por el tema del micrófono.[tiempo después] apareció la hija y ella siguió con las Madres. Nosotras le decíamos que teníamos miedo, porque le decíamos que “si apareció tu hija, ahora qué va a pasar”, pero le había quedado el yerno desaparecido. Ella tenía un convencimiento político impresionante: conocía todo, sabía de todo, te explicaba todo."

El grupo completo secuestrado estaba integrado por Azucena Villaflor de Vicenti, Esther Ballestrino de Careaga, María Ponce de Bianco (las tres fundadoras de Madres de Plaza de Mayo), las monjas Alice Domon y Léonie Duquet, y siete activistas de derechos humanos.

Repercusión internacional

A pesar de este hecho, las madres continuaron la lucha, hasta hacerse reconocibles durante la realización del Mundial de Fútbol de 1978 en Argentina, cuando periodistas internacionales empezaron a entrevistarlas y dieron a conocer su movimiento.Según Hebe de Bonafini:
"Para mí, una de las cosas más importantes es que Holanda haya pasado en vez del mundial (Argentina ’78) la marcha de las Madres, porque era jueves y ahí nos conoció el mundo. Yo creo que eso fue un cimbronazo muy grande para las Madres porque inmediatamente las mujeres de Holanda nos escribieron y nos dijeron “estamos a su disposición”, y ellas juntaron el dinero para que tengamos la primer casa, porque si no tan desboladas y tan desarmadas como estábamos yendo a las iglesias que nos pateaban o yendo a un confitería de la que nos teníamos que ir temprano porque si no nos llevaban presas, no sé si hubiéramos podido durar porque estuvimos tres años sin tener dónde reunirnos"

Entre los años 1978-79 Las Madres comenzaron a salir al exterior para hacer conocer el drama de los desaparecidos y solicitar que se aislara a la dictadura militar argentina, primero a Europa y luego a Estados Unidos. Tuvieron la fortuna de ser escuchadas e invitadas. Amnesty International patrocinó un viaje en 1979 que abarcó 9 países para exponer ante gobernantes de Europa y los Estados Unidos la situación real en la República Argentina.
También para nosotras nos marcó muchísimo el primer viaje que hicimos, animarnos a salir a Europa cuando nadie salía.Yo pienso también que cuando se fueron formando los grupos de solidaridad fueron todos lazos de contención muy fuerte para las Madres, tal vez la gente no se dio cuenta, el Frente de Apoyo a las Madres y los grupos de apoyo en distintas partes de Europa.

En 1980 comenzó a surgir la idea entre las madres de que aún si los desaparecidos estuvieran muertos, se seguirá buscando el esclarecimiento como si siguieran vivos, porque el delito es constante hasta que no aparezca el cuerpo, concepto que después evolucionaria en la idea de que la víctimas que no están, no son solo las que fueron eliminadas por la dictadura, sino que ellas representan a todos los que lucharon contra el poder.
En 1980, Emilio Mignone y Adolfo Pérez Esquivel, con la convicción de que Los desaparecidos "estaban todos muertos", salieron al mundo a decir que ya no había más nada que hacer, que en 1979, cuando vino la Comisión de Derechos Humanos, se había hecho el "blanqueo" de los campos de concentración. Nosotras estábamos en Suecia, y empezamos a decir "no podemos bancar que los civiles, que el Premio Nobel, digan que están ‘todos muertos’. ¡De ninguna manera, tenemos que sacar una declaración, nadie nos dijo qué pasó con ellos, no podemos aceptar la muerte de nuestros hijos". Y el 5 de diciembre de 1980 sacamos la famosa frase, de cuestionamiento a un sistema perverso: "Aparición con vida", porque no hemos de dejar morir a nuestros hijos, "Aparición con vida" en cada lugar donde un hombre o una mujer pelean y luchan y levantan un fusil para defenderse, ahí están ellos ¡"Aparición con vida"! ¡De verdad, no es una utopía ni una locura!

Fin de la Dictadura


Cuando comenzaron a reunirse eran un grupo pequeño de Madres. Posteriormente creció hasta ser habitualmente de 300 a 400 Madres los jueves en la plaza, incorporándose los padres, hermanos, esposas, hijos, nietos de los desaparecidos y fueron formándose grupos de Madres en el interior del país. En 1980 adquieren una sede social, dejando atrás las reuniones en sus casas particulares, gracias a una donación de SAAM (Asociación Holandesa de Mujeres que se había constituido para ayudarlas).
tal vez la que marcó fue lo que te digo ahora, que las mujeres holandesas se comunicaran con nosotras ni bien nos vieron dar vueltas, esa vuelta que nadie conocía y ya tenía más de un año.
luego [tuvimos] otra [casa]en Hipólito Yrigoyen 1442, y empezamos a crecer, nos regalaban cuadros, esculturas, cartas y miles de poemas y guardamos todo, desde el 30 de abril de 1977, todas las cartas que nos mandaron y mandamos; no existía internet, todo escrito a mano.

Desde 1981 se realizaron las Marchas de la Resistencia , una serie de manifestaciones públicas anuales organizadas con el fin de reclamar por la vigencia de los derechos humanos. Las mismas constituyeron una enérgica reacción popular contra el Proceso de Reorganización Nacional, y su terrorismo de Estado.
En 1981, la primera Marcha de la Resistencia. Discutida, nadie quería poner la palabra "resistencia", estaba la dictadura, era temerario hablar de "resistencia" (...)Hicimos la primera Marcha; en la noche quedamos sólo setenta Madres, solitas. Acompañadas de los nuestros, de esos hijos que empezaron a habitar la Plaza desde el 30 de abril, y la habitan cada jueves y cada marcha. Al otro día vinieron la gente, los organismos, las organizaciones, a acompañarnos, y a las tres y media, como correspondía, la cerramos. Y hoy la Marcha de la Resistencia es esperada cada año y cada año es más fuerte y más linda para festejar.

En 1982 la junta militar reconquista las Islas Malvinas después de 149 años de ocupación británica, lo que distrajo la atención de la crisis económica a este hecho.
En 1982, la guerra de las Malvinas y, entre medio, marchas, represión, cárcel, empezamos a visitar a los presos políticos en las cárceles. Un día, les llevamos cuarenta claveles rojos para que le dieran a sus madres el día antes del Día de la Madre. Y la guerra de las Malvinas donde las Madres tuvimos una posición muy dura: Rechazo a la guerra. "Las Malvinas son argentinas, los desparecidos también" dijimos en aquel momento, querían que fuéramos a tejer al Obelisco, rechazamos la guerra porque era otra muerte fabricada por los militares, infierno para un montón de pibes que fueron creyendo que salvaban a la patria, y que están olvidados, sin trabajo, tirados por ahí. Pero nosotras también los recordamos siempre, y los que murieron también están aquí.

Finalmente en 1983 se anunció la convocatoria a elecciones generales, que permitiría la reapertura democrática del país.
En 1983 empezamos a recorrer todos los partidos políticos con un documento. Los partidos que habían quedado en la heladera durante todo este tiempo se estaban preparando, venía la época en que habría elecciones, les pedíamos entrevistas y no nos daban. Habíamos hecho un documento muy duro a Alfonsín, porque le entregó la banda Bignone y Bignone era un asesino, un dictador, y sin embargo Alfonsín quiso que él le pusiera la banda presidencial.

Gobierno de Alfonsín

Durante el primer Gobierno de la democracia argentina restaurada, comenzaron las marchas multitudinarias.
En la época de Alfonsín inventamos un montón de marchas. Las Madres siempre quisimos que la gente recordara las marchas que hacíamos. Cuando vino la época de la democracia, lo que tratamos por todos los medios es que las marchas tuvieran algo para que la gente las recordara, aquélla de las siluetas, que la gente siempre recuerda. ¿Qué les queríamos decir con eso? ¡Que nuestros hijos estaban ocupando de todas maneras las calles de la ciudad! Y miles de pañuelos con la frase "Cárcel a los genocidas".

El presidente Raul Alfonsín, en un reportaje, expresó que había aun desaparecidos con vida. La asociacion entonces pidio cita con el presidente para que aclarara sus palabras.
Cuando lo fuimos a ver a Alfonsín por aquello que él había dicho, que había desaparecidos con vida, le fuimos a preguntar, entonces, adónde estaban, y nos dio una entrevista para el 24 de junio, a todas las Madres del país, fuimos una por cada filial, y cuatro de la Comisión. Alfonsín se habia ido, con el descaro que lo caracteriza, era el día de Gardel y se había ido al Colón a escuchar un concierto, nosotras le dijimos "claro, va al homenaje a Gardel porque está muerto y no le va a pedir nada".

Decidimos quedarnos, tomar la Casa de Gobierno, no fuimos violentas, dijimos "nos quedamos", mandamos a traer colchonetas, termos, comida, y nos quedamos en la casa de Gobierno. No sabían qué hacer con nosotros, el gobierno se decía democrático, sacarnos era difícil, les dimos asueto a los compañeros trabajadores de la Casa de Gobierno, le dijimos a los Granaderos que se fueran, dos jóvenes nuestros se pusieron en su lugar. Llegaron los periodistas y gente para acompañarnos, y al otro día nos tuvieron que atender.
Tuvieron que cambiar la entrada a la Casa de Gobierno porque las Madres dormimos ahí. Nos dimos el lujo de dormir en el suelo, pero en la Casa de Gobierno.

Durante este período, las madres se separaron en dos grupos. El grupo mayoritario, integrado por las madres de Buenos Aires y del interior del país, se llamará la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, o simplemente Madres de Plaza de Mayo. El grupo escindido se llamará Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Hebe de Bonafini expresó en 2002:
El primer día que hablamos en la plaza, que no nos acordamos cuál fue, que fue una gran disputa con las [actuales]“fundadoras”, con las que se fueron. No querían[que se hablara], decían que era un gallinero hablar en la plaza, o sea que fue muy combatido el tema de hablar en la Plaza y al principio un día cada Madre hablaba hasta que le tocó hablar a una que dijo que el hijo había desaparecido en la “querida escuelita mecánica de la armada”, porque el hijo era de la armada y nos horrorizó que en la Plaza pasara eso. Y bueno, fuimos modificando y después hablaron otras, y después dijeron que hable un poco cada una, y después habló uno que era de un partido político que se zarpó, y pasaron muchas cosas hasta que se decidió que hablara una Madre con la síntesis de lo que pasaba en la semana. Y así empezamos hace muchísimos años, muchos, muchos, no sé si en el ’84 o en el ’85 a hablar cada jueves de lo que pasaba en la semana y nos empezamos a turnar hasta que las Madres dijeron que había dos o tres Madres que lo sabían hacer más fuerte, o mejor, o más completo y quedó así marcado de que hablaba Porota, Beba y yo. Si estoy yo hablo casi siempre yo y si no habla Porota o Beba, también habla Juanita, algunas veces María Gutman, pero creo que la plaza tiene eso, un sabor y una responsabilidad.

Cuando se abrieron elecciones para elegir en 1986 a la presidenta de la asociación, las actuales Línea Fundadora rechazaron que participaran madres de detenidos-desaparecidos de fuera de Buenos Aires, considerando que la asociación era sólo de Buenos Aires, con lo cual se retiraron de los comicios. Con respecto a las medidas reparatorias a las víctimas de la represión, Línea fundadora aceptó las compensaciones económicas del Estado Argentino durante la presidencia de Raúl Alfonsín, a quien las otras madres acusaban de interferir en los juicios y posteriormente de dictar las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.


En 1987 los comandantes de la dictadura militar estaban presos, pero ya habían sido aprobadas la Ley de Obediencia Debida y el Punto Final, que liberaban de responsabilidad a todos los oficiales menores al cargo de Coronel.

En diciembre de 1987, el músico Sting visita a las Madres de Plaza de Mayo en su Casa, la Casa de las Madres. La noche de su concierto del 11 de diciembre de 1987 ante 70 mil espectadores en el estadio de River Plate las invitó a subir al escenario. Ellas hicieron su ronda en escena, mientras sonaba "They dance alone", el tema que había sido inspirado por las Madres de desaparecidos chilenos de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Muchos músicos argentinos sintieron alegría, envidia y vergüenza por no haberlo hecho antes ellos mismos. León Gieco dijo:
"Lo que yo me pregunté es que cómo era posible que nosotros no hubiésemos tenido el coraje de hacer algo con las Madres y por las Madres. Aquel tipo impecable, vestido como un dandy, que no tenía nada que ganar acá nos dio una lección de actitud."

A partir de ahí el ideario de los músicos argentinos de rock se fue poblando de relación con la lucha por los derechos humanos.

Un año después de aquella noche de diciembre de 1987, el 15 de ctubre de 1988, los músicos Sting, Peter Gabriel, Bruce Springsteen, Tracy Chapman y el senegalés Ypussou N´Dour acompañados de Charly García y León Gieco actuaron otra vez en River como parte del cierre de la gira Human Rights Now! que organizaba Amnistía Internacional donde se siguieron haciendo homenajes a las madres. Esas intervenciones eran de las pocas que se multiplicaban en los medios masivos de comunicación durante la década de los años ochenta.


A partir de la division, la orientacion de las Madres como grupo politico se expresa a traves de los susesivos viajes a lugares donde hay guerras o revoluciones, para dar apoyo a las victimas, a los revolucionarios, o los que estan en contra del poder pro-estadounidense.
Queríamos también conocer Latinoamérica, ese calor, y por primera vez fuimos a Cuba en 1988, con ese hombre maravilloso que es Fidel que nos enseña todos los días algo, vivimos quince días con los compañeros Sin Tierra de Brasil, ese movimiento que toma las tierras y las hace producir, que demuestra que la tierra es del que la trabaja.

Fuimos a Perú, cuando los compañeros del MRTA tomaron la embajada de Japón y fueron asesinados salvajemente.. Fuimos a la selva Lacandona; tres veces estuvimos con el Sub-Comandante Marcos y los Zapatistas nacidos aquel 1º de enero, cuando había tanta desesperanza, y nos despertamos con el sonido de las balas, cuando Marcos llegaba a San Cristóbal de las Casas. Fuimos a la guerra, estuvimos junto a las mujeres yugoslavas, que nunca fueron al refugio, que amaban su tierra; y luego estuvimos en Israel y en esa Palestina asediada, golpeada.
Estuvimos en Iraq, vimos cómo era ese pueblo tan espoliado, ya se venía la idea de sacarles todo hasta la última gota de petróleo y de sangre.

Gobierno de Menem

Al cumplir 20 años de su organización, conmemoraron el aniversario con un recital de rock nacional en la plaza de mayo, donde participaron León Gieco, Bersuit Vergarabat, y más.
Una cosa que para mí fue muy impresionante fue el primer festival de rock que hicimos nosotras en la Plaza de Mayo. Conmocionante, 100.000 jóvenes gritando y esperando que uno le hable cuando yo creía que se iban a ir después que tocaran.

Tomaron la Catedral de Buenos Aires en tres ocasiones, y antes del tedéum del 25 de mayo, se hizo para reclamar "trabajo para todos".
(...) como no nos fuimos, vino el juez, y como no nos fuimos, vino la policía. Y como no nos fuimos, nos sacaron a los palos. Fuimos a parar todas al hospital, orgullosas de haber resistido tanto poder, de haber desnudado a todos los poderes: a los jueces, a la policía, a Menem, a los sirvientes de Menem.

En 1993 se organizó en París el primer encuentro de Madres que luchan de todo el mundo. Hubo mujeres serbias y yugoslavas que estaban en la guerra, mujeres de Brasil, Perú, Israel y Palestina y más. Hebe de Bonafini relata la sospecha entre la madre palestina y la madre israelí:
"la mujer palestina y la israelí, Etna Yan(...) no se querían mirar. Una estaba en una punta, la otra en el otro extremo. Empezamos ha hacer el documento Y Etna Yan se paró y habló en contra de la guerra que hace el gobierno israelí contra los palestinos, cosas tan maravillosas, que la palestina se levantó y la abrazó. Creo que fue el momento más valioso.

Gobierno de Kirchner



El 26 de enero de 2006 la llamada "Marcha de la resistencia" dejó de realizarse por parte de Abuelas de Plaza de Mayo y de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo. Hebe de Bonafini afirmó que "ya no hay un enemigo en Casa de Gobierno". Otras agrupaciones de derechos humanos y partidos de izquierda no estuvieron de acuerdo y anunciaron nuevas marchas por la resistencia. Por otro lado, los jueves de cada semana de todo el año, sin importar las condiciones climáticas, a las 15.30 horas las madres de la asociación de Madres de Plaza de Mayo lideradas entre otras por Hebe de Bonafini continúan realizando la marcha alrededor de la Pirámide de Mayo y a las 16.00 realizan una alocución desde el monumento a Belgrano donde opinan sobre la actualidad mundial, y nacional.

Teoría Política

Entre el pensamiento de las Madres de Plaza de mayo, se entremezclan el ideario de derechos humanos, con el consepto de continuacion de lucha de sus hijos, lo que lleva a algunos a opinar que no seria una agrupacion de derechos humanos, sino una agrupacion politica. De cualquier modo, el pensamento de las Madres se expresa en varias ideas que aclararian para ellas el accionar de la dictadura, y la posibilidad de lucha posterior, asi como el sentido de la memoria. "La única lucha que se pierde es la que se abandona" y "Ni un paso atrás" son algunas de las consignas famosas de las Madres de Plaza de Mayo.
No aceptamos ningún cargo político, pero hacemos política. No somos un organismo de Derechos Humanos ni una ONG, somos una organización política, sin partido. La vida vale vida. y el otro soy yo, el otro soy yo, el otro soy yo.

No estan muertos

Esta idea, expresada primero por Jorge Rafael Videla en un reportage, diciendo que no hay muertos, hay "desaparecidos", fue tomada por las madres en su lucha, de modo que gracias a esta idea, y la no aceptacion de la muerte de los desaparecidos, se pudo juzgar a muchos represores, porque los crimenes no prescribian, al no aparecer los cuerpos, al no confirmarse la muerte de las victimas.
(...) poco a poco intentaron que las Madres aceptáramos la muerte de los hijos, que aceptaramos que estaban todos muertos, entonces hay que exhumarlos en los cementerios, para confirmar que están todos muertos, sin que nadie nos diga quién, cómo, cuándo y por qué. Entonces inventaron las cosas más siniestras: exhumar cuerpos en los cementerios y pasarlos por la televisión, a la hora de la comida, como un show, y nosotras dijimos "jamás el pañuelo blanco de las Madres va a estar unido a la muerte, jamás el pañuelo blanco va a estar en un cementerio", no le prohibimos a la madre que así lo desee, la madre que cree que es su hijo, rescatar el cuerpo, pero no con el pañuelo blanco.Y estamos en contra de los homenajes póstumos porque así se limpian los políticos, los que estuvieron de acuerdo con la dictadura, los que estuvieron de acuerdo con el lopezreguismo, porque desde esa época, durante el peronismo, empezaron las desapariciones, más de quinientas desapariciones. Iban a ver a las Madres, a cada una, en su casa. En Arquitectura había 145 jóvenes desaparecidos, y querían poner todos sus nombres en una pared.Nosotras nos opusimos. Mientras el homenaje no dijera cuán revolucionarios eran, por qué se los llevaron y por qué entregaron su vida, no aceptaremos ningún homenaje, porque lo único que se quiere es el olvido. Ciento cuarenta y cinco estudiantes de arquitectura desaparecidos y parece que se los llevaron por estudiar arquitectura. ¡No señores, falta lo principal, eran revolucionarios, se los llevaron por eso!Rechazamos los homenajes, las plaquetas, los monumentos. ¡Seguimos diciendo que nuestros hijos viven, cada vez con más fuerza!

El plan económico tiene que ver con la desaparición

Una opinion ya expresada en 1977 por Rodolfo Walsh, dice que el plan economico de estilo neo-liberal, fue necesario imponerlo mediante la desaparicion forzada, porque de otro modo, la resistencia popular habria impedido tal accion.
Los militares no lo hicieron solos. EE.UU. tuvo que ver con el apoyo, cuando nos decían "el plan económico tiene que ver con la desaparición", nosotras decíamos "qué tiene que ver un plan económico con el salir a matar a la gente". No entendíamos, al principio, y aprendimos que sí, que tiene que ver, que mató y mata y va a seguir matando. Y nos opusimos, y gritamos y peleamos.

Los revolucionarios no son terroristas
En 1986 nos empezamos a comprometer con los problemas sociales del país Por primera vez sentimos que la revolución crecía dentro nuestro, que nos sentíamos tan revolucionarias como nuestros hijos, que era otro momento, pero que crecía esto de la solidaridad, de estar al lado del que tiene problemas, de poner el cuerpo cuando se toma una fábrica, un periódico, una tierra. Y ahí, por primera vez, en una huelga de los estudiantes, frente a la Facultad de Medicina, nos empezamos a reconocer como revolucionarias y a hablar que nuestros hijos, en su mayoría, eran marxistas. ¡Amados y queridos hijos revolucionarios y guerrilleros, mis queridos y amados guerrilleros! Y fue muy difícil sacarle a la gente la idea de que nuestros hijos eran "terroristas", pasarlos de "terroristas" a revolucionarios. Porque esa fue la excusa que tuvo la sociedad, no sólo los militares, para quedarse tranquila, en su casa, "si son terroristas, que los maten, que los torturen, que los tiren vivos al río". "Si son terroristas, sus familias también son terroristas", y nos pintaron las casas y nos persiguieron y llenaron las ciudades de carteles denunciando a las Madres, a los hijos. Y nosotras, nada. Fuerza y Plaza y grito y carteles, y buscar más y más asesinos. No es fácil hablar de revolución. Los medios han hecho tanto para unir revolución, guerrillero y revolucionario con terrorismo, para quitarnos la palabra revolución de la cabeza. ¡Nunca un revolucionario es terrorista, jamás quien da su vida por el otro es terrorista! ¡Da la vida por amor! ¡Con un amor inmenso!; creo que la lucha nunca tiene que verse como sacrificio, luchar, trabajar, decidir, hacer, hablar, es parte de la vida, es como quien se lava la cara y desayuna. Todas las mañanas me baño con los ojos de mis queridos hijos, con el agua calentita de un té, y en cada trago me va diciendo: el otro soy yo, el otro soy yo, ¡el otro soy yo! Que la vida vale solamente si uno la pone al servicio del otro, de nada vale que nos pasemos horas sentados en un café hablando de lo que no hacemos, o de lo que debemos o tenemos que hacer, si no somos capaces de hacer verdaderamente.

Socializar la maternidad
Le prometimos a los hijos que no los íbamos a abandonar, y no los hemos abandonado, les prometimos que no iba a haber un sólo militar que pudiera salir a la calle a poner un cartel o una foto.... y no han podido, llenamos la ciudad con las fotos de nuestros hijos, con sus hermosos rostros, con sus hermosos ojos, con sus sueños y con sus esperanzas, sin nombres, porque las Madres, en un acto absolutamente revolucionario, "socializamos la maternidad". Mientras todos decían "mi hijo no hizo nada, a mi hijo se lo llevaron por la novia, a mi hija se la llevaron porque tenía una amiga". Todos ponían una excusa, había pocos que querían reconocer que se lo habían llevado porque hacían algo, porque estaban comprometidos, porque amaban (aplausos, Hebe se emociona).Y qué quería decir socializar la maternidad: creo que es el acto más revolucionario que las Madres hicimos, además de ir a la Plaza. En un momento en donde todos hablaban de la reconciliación, de la paz social, del trabajo, de todas estas cosas que se hablan cuando se quiere que uno se quede tranquilo, de la tolerancia, cuando se hablaba de todo eso, nosotras socializábamos la maternidad. Y qué quiere decir esto: hacernos Madres de todos, sin elegir, desde el guerrillero que estuvo en el monte tucumano, al compañero revolucionario de la ciudad, al que alfabetizaba, a los curas que defendían y protegían a nuestros hijos y que también se los llevaron. A los pibes de la noche de los lápices, a los trabajadores, esos sindicalistas honestos, serios, grandiosos, que hacían sentir que el trabajo era lo mejor que nos podía pasar.Socializar la maternidad fue el hecho más fuerte de las Madres, y el compromiso político más firme.Y empezamos a llevar denuncias para cien, doscientos. Los jueces nos decían "¿y ustedes saben lo que están haciendo?" y nosotras respondíamos "claro", "pero no se puede", y "sí se puede, cómo que no". Esta acción, a cada Madre le llevó su tiempo. Ninguna Madre pudo evolucionar de un momento para otro. Había que sacar el nombre (de cada hijo) del pañuelo, dejar la foto que llevábamos en el pecho colgada, dejar de pensar en nuestro hijo para pensar en todos los hijos, porque todos, no importa de qué partido u organización, querían lo mismo: la liberación de la patria, querían trabajo para todos, salud, dignidad, educación y formación política. Y eran alegres, eran felices, trabajaban, nunca estaban cansados, estudiaban y tenían una militancia muy activa. Cada Madre tomó su tiempo, y poco a poco, todas nos sentimos orgullosas, grandes, por tener tantos hijos, por reivindicarlos, por decirle al mundo entero que es mentira que "no hacían nada, se los llevaron por estar en una libreta, se lo llevó la novia..." Se jugaron el todo por el todo. Cuántas veces nos repitieron "no importa, mamá, cuánto tiempo uno viva, sino para qué y porqué uno está viviendo". Y es verdad, tenemos un orgullo inmenso de tener estos hijos.

La revolucion empieza por la transformacion personal
No es que uno tiene que dar una bolsa de ropa que nos sobra, no, hay que dar la mejor comida, la mejor cama y lo mejor que tenemos que es la vida. Poner la vida y el cuerpo al servicio del otro. Eso es la revolución, no es salir a tirar tiros por la calle, ¡qué esperanza! La revolución es cuando uno se transforma, primero uno, no hay revolución sin hombres nuevos, sin hombres que se puedan transformar, no importa cuántos años tenga uno, es mentira que hay que empezar de jovencito, no, mi transformación comenzó cuando tenía 49 años, cuando desapareció mi hijo mayor, ahí me convertí en otra persona. Me convertí en otra persona, en otra mujer, en otra madre. Porque las madres de nuestra época siempre estuvieron ligadas al sacrificio, a crear los hijos limpiar la casa y tenerla prolija, toda lustrada, cuidar al marido, no a la revolución, a la madre revolucionaria, comprometida con la política. No, la mujer no tenía que hacer política en esa época, de política hablaban los hombres, las mujeres de la cocina y de los hijos.

La policia y la seguridad
A la hora que sea somos vamos a una comisaría a sacar un pibe, no importa en qué lugar, a la hora que sea si hay alguien que lo necesita allí estamos. Si hay alguien que toma una tierra para instalar sus pobres casas que a veces son dos chapas, y después que con tanto sacrificio lo hacen viene la policía y les pega y los echa, entonces nos llaman y vamos, a la hora que sea. Porque nuestros hijos que nos dejaron este legado, ellos nos enseñaron que la solidaridad tiene que ver con lo que uno da. Mas policías en la calle no es más seguridad, es más mierda, más represión, más basura. Hay que enterrar el cuchillo en las provincias dónde sea necesario, operar al máximo y hay varias provincias.

Relaciones

Unidas por la desgracia, las Madres se convirtieron en un grupo de activistas en defensa de los derechos humanos. Aseguran que nacieron por sus hijos, dado que por ellos alcanzaron la conciencia política de la lucha social, y que son las madres de todas las víctimas de la represión en Argentina y según expresiones suyas, "de todos los que luchan por la igualdad social en el país y en el mundo". La manifestación de las Madres fue una de las primeras manifestaciones públicas contra la dictadura. Su distintivo es el pañuelo blanco sobre la cabeza, representando a los que anteriormente habían servido como pañales de sus hijos desaparecidos.

La organización está históricamente relacionada con las Abuelas de Plaza de Mayo, cuyo objetivo es recuperar la identidad de los cientos de niños que fueron secuestrados por las autoridades militares durante la dictadura, y con la asociación HIJOS, formada por los hijos de los detenidos desaparecidos que desean continuar la lucha de sus padres y sus abuelas.

Educación

El Café literario y Librería "Osvaldo Bayer"

Con la democracia y la nstalacion d ela llamada "casa de las madres" en la plaza de los dos congresos, se empiezan a desarrollar nuevos proyectos.
Aprendimos todos los días. Nos decíamos, ¿y ahora qué más? La Plaza, las reuniones, los encuentros, Congresos, ver presidentes de todo el mundo, el Parlamento Europeo, la ONU. ¿Y qué más? Un día hablando con unos jóvenes, dijimos qué lindo poner una Librería. El Café literario y Librería "Osvaldo Bayer" fue el primer hijo que las Madres parimos con el tema de la educación. Allí, los primeros seminarios colmados de gente, y nos dijimos qué bárbaro, cuánta gente viene, que quiere discutir.

Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo
Artículo principal: Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo

En el anho 2000 las madres crean la autodenominada Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo.
El 6 de abril de 2000, abrimos la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. Esto que hacemos, no lo hacemos solas. La Universidad no es una casualidad; tiene que ver con el proyecto de las Madres y con los profesores que creen en el proyecto, que no cobran sueldo, vienen por amor a la causa, comprometidos desde el primer día. La Universidad es combativa, revolucionaria, y es ilegal: cuando la abrimos dijimos cómo vamos a pedirles a los fascistas que nos autoricen la universidad. Nosotras tenemos derecho de abrirla, por qué no. Y alumnos y profesores creyeron en el proyecto. Empezamos con doscientos alumnos y cinco carreras y hoy tenemos once carreras, seminarios, clases abiertas y dos mil alumnos que nos llenan de orgullo. Cuando estuve en Asturias, coincidí con unos chicos que estudian periodismo de investigación en nuestra universidad, e hicieron una película que fue premiada. Cuando los escuchaba hablar yo me dije "no precisamos nada que presente la Universidad, ni un papel, ni un afiche, ellos contando lo que aprenden en nuestras aulas lo están haciendo". Abrir una Universidad sin pedirle permiso a nadie, no hay mucha gente que se le ocurra. Que además funcione, que tengamos convenios con otras universidades. Y, ¿saben quién vino a inaugurarla?: el rector de la Universidad de Salamanca, de la universidad más antigua, porque somos corajudas y lo invitamos, y vino y nos dijo: "A mi universidad la abrieron los reyes y esta la están abriendo las reinas". Los martes y los jueves tenemos clases abiertas, de las luchas obreras y están las cátedras bolivarianas. La Universidad es para la formación política de la juventud, en la disciplina que elijan tienen que saber de política. Tienen que saber qué es la lucha de clases, qué les pasa a la gente y al pueblo. Apoyamos a los piqueteros, las fábricas ocupadas en producción que es una cosa nueva en el mundo, nos parece una genialidad. En fin, hacemos muchas cosas, estamos preparando el Tercer Congreso de Salud Mental y Derechos Humanos ahora en noviembre, y para el 2006 vamos a hacer un Congreso Internacional de Juventudes Políticas no organizadas.

La voz de las Madres

Las Madres inauguraron una radio propia, que transmite en la Amplitud modulada, llamada La voz de las Madres. El 16 de noviembre de 2005 comenzó a tener vida esta radio como un anhelo de ser una alternativa a los medios de comunicación oficiales. La radio se transmite en la 530AM de la Argentina y vía internet todo el mundo. Se ha anunciado que se escuchará a través de Radio Nacional de Venezuela.

Herencia

A los homenajes en vida, las madres piensan en la continuidad de su obra a traves de los jovernes que participan de su organizacion, asi como los estudiantes de la Universidad, o los que trabajan en la Radio de las Madres.
El mundo nos premió, hay calles y plazas que llevan nuestro nombre, premios Sakarof, UNESCO, el premio de la libertad, de la educación; más grandes y más chicos, de pequeñas escuelas, radios, todo lo recibimos en nombre de nuestros hijos, no hay nada que sea para nosotras, nosotras somos un pequeño lugarcito, tal vez más pequeño que el útero, que recibe todo en nombre de ellos. Y hoy, también, en nombre de nuestras compañeras que no están, no sólo de las que fueron secuestradas, sino de muchas que han ido muriendo y cuyas cenizas están en la Plaza.Porque cuando no estemos más, vamos a seguir estando ahí, en la Plaza, naceremos por las hojitas, por las florcitas, por los árboles, por los pajaritos, vamos a estar.

somos felices con lo que hacemos. Sí, tenemos entre 75 y 91 años, estamos aquí, ustedes nos ven (aplausos).
No faltamos un día a la Casa, no faltamos a la Plaza, y tenemos una reunión de Comisión por semana.

jueves, 9 de julio de 2009

Almafuerte - Almafuerte 1998




En este cd en formato mp3 Almafuerte(la banda) exlpica el porque de su nombre
bueno aqui les dejo las lista de los temas de este buen cd de la banda












































Lista de temas:


ALMAFUERTE


1) Mano brava
2) Almafuerte
3) Triunfo
4) Se vos
5) Niño jefe
6) Memoria de siglos
7) Ser humano juntos a los míos
8) Desde el oeste
9) Del mas allá
10) Tu eres su seguridad
11) Ceibo





















Bueno pueden descargar el cd aqui

domingo, 5 de julio de 2009






































Marca de la Bestia(666):


hoy hablo de esto jajaja para vos! jajajajaja
"evangelista"
dejame comer el paty tranquilo jajajajajajajaja edu vos sabes que hablo del gordo jajaja!




En la Biblia se cita el número 666 como la marca de la Bestia, relacionado habitualmente con Satanás o con el Anticristo. El origen de esta asociación está en el libro del Apocalipsis del Nuevo Testamento. Aunque las investigaciones más recientes parecen indicar que debería ser el número 616, tal y como lo dice un fragmento del Nuevo Testamento encontrado hace varios años.



Diferentes versiones

Visión cristiana

Esta visión suele variar de una Iglesia a otra, ya que existen varias derivadas del cristianismo.

Según algunas doctrinas religiosas cristianas, este número sería la marca que impondría el dictador mundial (el Anticristo), en la mano derecha o la frente de cada ser humano, al final de los tiempos de la Tierra. Se cree que la denominación 619 es una base numérica para denotar al anticristo.

Revisión académica

Investigaciones sobre descubrimientos relativamente recientes como los Papiros de Oxirrinco, que constituyen una de las colecciones manuscritas más importantes, actualmente en el Ashmolean Museum de Oxford, han confirmado que el número representado en el original del Apocalipsis de Juan en realidad fue el 616 y no el 666. Aunque ya se sabía que la variante de 619 existía, puesto que autores como San Ireneo lo mencionan. El descubrimiento de su original griego sugiere que la primera redacción del Apocalipsis de Juan debió de haber contenido el número 619 para referirse al nombre de una persona a quienes los cristianos denunciaban como enemigo.

Una teoría al respecto se basa en que los romanos expresaban los números con letras con distinto valor. Así, la cifra 666 es, en números romanos, DCLXVI. Este acrónimo vendría a significar: Domitius ( o Domitianus) Caesar Legatos Xti Violenter Interfecit, que traducido es: Domicio (o Domiciano) César mató vilmente a los enviados de Cristo. Domicio es el nombre del emperador Nerón antes de ser adoptado por el emperador Claudio como hijo suyo. La cifra apunta a Nerón o al emperador Domiciano, famosos ambos por sus persecuciones a los cristianos, como el Anticristo.

El que San Ireneo y luego investigaciones modernas, indiquen que el la cifra de la bestia es 616, y no 666, supone eliminar la L de Legatos, con lo que el acrónimo significaría: Domicio (o Domiciano) Cesar mató vilmente a Cristo que hace que el sentido de la frase sea más genérico pero sigue apuntando a Nerón o a Domiciano como los responsables de los males de los cristianos.

El 666 en la historia del Papado

En el documento falsamente atribuido al emperador Constantino, por medio del cual éste donaba a la Iglesia Católica la ciudad de Roma y todo el Imperio Romano de Occidente (Donación de Constantino), aparece que el título papal es VICARIVS FILII DEI (Vicario del Hijo de Dios). Si sumamos las letras que representan números romanos, de ese título (el cual no ha sido ni es el título oficial de los Papas de Roma), obtenemos el número 666. Algunos religiosos, protestantes, especialmente la Iglesia Adventista, se han basado en ese título para indicar que o bien un Papa será el Anticristo o lo es el Papado en su conjunto. Sin embargo, el verdadero título papal es Vicario de Cristo no Vicarius Filii Dei.































dejo temas





Triple Seis:



Al lograr tu embriagadez
de lugar en lugar,
eso te puso bien!

Para salir de tu mediocridad
tuviste que firmar
un contrato con el triple seis!
Triple seis!

Ya no hay futuro en tu vida,
todo se echó a perder.

Para salir de tu mediocridad
tuviste que firmar
un contrato con el triple seis!
Triple seis!
Seis!, triple seis!



THE NUMBER OF THE BEAST:

Woe to you, oh earth and sea, for the devil sends the
Beast with wrath, because he knows the time is short...
Let him who hath understanding reckon the number of the
Beast for it is a human number, it's number is six hundred and
Sixty six.

I left alone my mind was blank
I needed time to think to get the memories from my mind

What did I see can I believe that what I saw
That night was real and not just fantasy

Just what I saw in my old dreams were they
Reflections of my warped mind staring back at me

'cos in my dream it's always there the evil face that twists my mind
And brings me to despair

The night was black was no use holding back
'cos I just had to see was someone watching me
In the mist dark figures move and twist
Was this all for real or some kind of hell
666 the number of the beast
Hell and fire was spawned to be released

Torches blazed and sacred chants were praised
As they start to cry hands held to the sky
In the night the fires burning bright
The ritual has begun satan's work is done
666 the number of the beast
Sacrifice is going on tonight

This can't go on I must inform the law
Can this still be real or just some crazy dream
But I feel drawn towards the evil chanting hordes
They seem to mesmerise me ... can't avoid their eyes
666 the number of the beast
666 the one for you and me

I'm coming back I will return
And I'll possess your body and I'll make you burn
I have the fire I have the force
I have the power to make my evil take it's course

sábado, 4 de julio de 2009






















Logos:







Logos es una banda de metal de Buenos Aires, Argentina






Historia

En 1987 las diferencias internas en V8 llevaron al grupo a su separación. Pero mientras que Ricardo Iorio se fue por su cuenta y formó Hermética, los restantes integrantes, Alberto Zamarbide, Miguel Roldán y Adrián Cenci permanecieron juntos. Sin embargo, fue recién en 1990 que tomaron al bajista José Amurín y formaron su nuevo grupo, y recién en 1991 tocaron por primera vez.

El primer disco, La Industria Del Poder contiene letras de carácter religioso, manteniendo la línea musical del tercer disco de V8, El Fin de los Inicuos.

En 1995 sale el segundo disco, Generación Mutante, que muestra un sonido más crudo. Fue producido por Rudy Sarzo, en el que Miguel Roldán fue guitarrista y bajista.

En un recital del grupo en Cemento, se recuerda que 10 años atrás se separaba la formación clásica de V8. Como sorpresa, totalmente no anunciada, aparecieron en escena Osvaldo Civile y Gustavo Rowek, y con Alberto Zamarbide en voces y Miguel Roldán ocupándose del bajo en el lugar del ausente Ricardo Iorio interpretaron Cautivos Del Sistema, Deseando Destruir y Matar y Destrucción.

En 1996 se intenta repetir eso pero de una forma más organizada y que resultó polémica. Logos se presentó en Obras junto a Horcas y Rata Blanca en el marco del Metal Rock Festival, los grupos de Osvaldo Civile y Gustavo Rowek, para que al final del mismo salgan los integrantes de V8 mencionados anteriormente para brindar un recital completo de temas de V8, en lugar de sólo tres como en la oportunidad anterior. Ricardo Iorio se negó rotundamente a involucrar a su grupo Almafuerte en dicho evento o a participar del mismo, lo cual degeneró en la polémica de si podía considerarse a eso como una reunión de V8, si bien todos en ella fueron parte del grupo, estaban ausentes Adrian Cenci, miembro importante de V8 quien plasmo el tercer y último disco, El fin de los Inicuos, que no fue incluido por sus ex compañeros en V8 y Logos, quienes ya habían determinado los sucesos a espaldas de Cenci, ni por los otros ex V8 (Civile y Rowek), para participar del homenaje, y su miembro más antiguo, Ricardo Iorio.

Adrian Cenci fundó la banda Almática. Cenci con Almática editará este su primer disco, producido, grabado, mezclado y masterizado por él mismo.

El grupo se separó en 1998. Alberto Zamarbide se fue a vivir a Estados Unidos, con la intención de volver cada 6 meses para tocar con el grupo, mientras que Roldán y Scarcella forman el grupo Cruel Adicción para estar ocupados mientras tanto. Pero al final, Zamarbide se va de forma permanente, y Cruel Adicción en lugar de ser un proyecto paralelo pasa a ser un grupo estable, con el que Roldán graba el disco "Resurgir" en 2003, que sigue la filosofía y línea musical de Logos. Antes de este proyecto Fernando Scarcella se va a Rata Blanca.

Sin embargo, la separación no es definitiva. A finales del 2004 Alberto Zamarbide regresa a la Argentina y Logos se reúne sin Cenci (co-fundador de Logos) ni Amurin. La formación se completa con Walter Scasso en bajo y Marcelo Ponce en batería.

En 2006 sale al público su nuevo disco: Plan Mundial Para la Destrucción.

Actualmente se encuentran de gira por las provincias argentinas. Para el mes de noviembre de 2007 la banda tiene planificado su primer recital a solas en el estadio de obras sanitarias (con capacidad para 5000 personas).Luego de eso realizaron un tour con 56 fechas por todo el pais y sus alrededores. A fines del 2008 en el marco del festival Metal para todos lanzaron un cd con la regrabacion de temas de Logos y V8, llamado A través de los tiempos en ese mismo concierto cerraron despues de mas de 12 años con el himno del heavy metal nacional DESTRUCCION.

Integrantes

Formación actual

* Alberto Zamarbide - Voz.
* Miguel Roldán - Guitarra.
* Walter Scasso - Bajo.
* Marcelo Ponce - Bateria.

Ex integrantes

* José Amurín - Bajo.
* Alberto Cerioti - Bajo.
* Mariano Hospital - Bajo.
* Adrián Cenci - Bateria.
* Fernando Scarcella - Bateria.

Discografía

* La industria del poder - 1993
* Generación mutante - 1996
* Demo - 1997
* Tercer acto - 1998 (en vivo)
* Plan mundial para la destrucción - 2006
* Dvd "Plan mundial para la destrucción" - 2008
* A través de los tiempos - 2009


















Logos

Información personal

Origen Argentina Bandera de Argentina

Información artística

Género Heavy Metal

Período de actividad 1990 – presente

Miembros:

Alberto Zamarbide (cantante)
Miguel Roldán (guitarrista)
Walter Scasso (bajista)
Marcelo Ponce (baterista)

sábado, 20 de junio de 2009




















Adolf Hitler:



Adolf Hitler (Braunau am Inn, Imperio Austrohúngaro; 20 de abril de 1889 – Berlín; 30 de abril de 1945) fue un militar y político alemán de origen austriaco que estableció un régimen nacionalsocialista en el que recibió el título de Reichskanzler (canciller del Imperio) y Führer (caudillo, líder o guía).

Como jefe del Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei o NSDAP), dirigió el gobierno del país de 1933 a 1945, período en el que ocupó sucesivamente los cargos de Jefe de Gobierno y Jefe de Estado.

Consiguió el poder durante el período de crisis de Alemania después de la Primera Guerra Mundial. Utilizó propaganda y oratoria carismática, enfatizando en el nacionalismo, el antisemitismo y el anticomunismo. Después de reestructurar la economía y rearmar las fuerzas armadas, estableció una dictadura totalitaria. Perseguía una agresiva política exterior para ampliar el Lebensraum (espacio vital) alemán, y desencadenó la Segunda Guerra Mundial en Europa con la invasión de Polonia en 1939.

Aunque la Alemania Nazi y las Potencias del Eje ocuparon la mayoría de Europa y partes de Asia en su apogeo, fueron finalmente derrotadas por los Aliados. Al final de la guerra, las políticas de conquista territorial y subyugación racial de Hitler habían llevado muerte y destrucción a decenas de millones de personas, incluyendo el genocidio de unos seis millones de judíos en lo que se conoce como el Holocausto.

En los últimos días de la guerra, Hitler y su nueva esposa, Eva Braun, se suicidaron en su búnker subterráneo de Berlín, mientras la ciudad era invadida por el Ejército Rojo de la Unión Soviética.


Primeros años


Infancia

Adolf Hitler nació en Braunau am Inn, una pequeña aldea cerca de Linz en la provincia de la Alta Austria, no muy lejos de la frontera alemana, en lo que entonces era el Imperio Austrohúngaro. Su padre, Alois Hitler (1837–1903), fue un agente de aduanas. Su madre, Klara Pölzl (1860–1907), fue la tercera esposa de Alois. Hitler fue el tercer hijo de la pareja. Como los padres de Hitler eran primos, se tuvo que obtener una dispensación papal para el matrimonio. De los cinco hijos de Alois y Klara, sólo Adolf y su hermana Paula llegaron a la edad adulta. El padre de Hitler también tuvo un hijo, Alois Jr, y una hija, Angela, con su segunda esposa.

Su padre, Alois Hitler, fue un hijo ilegítimo, por lo que durante los primeros 39 años de su vida llevó el apellido de su madre, Schicklgruber. En 1876, el padre de Alois, Johann Georg Hiedler, finalmente lo reconoció. En el siglo XIX eran comunes en Austria las variantes del apellido Hüttler, Hiedler, Hittler y Hitler. La teoría del escritor Franz Jetzinger de que el apellido guarda relación con el checo Hidlar o Hidlarcek ha sido citada en la literatura en numerosas ocasiones, pero es actualmente rechazada: lo más probable es que todas esas variantes deriven de Hütte (choza), con lo que el apellido significaría algo así como "pequeño campesino" o "el que vive en una cabaña".


La propaganda de los Aliados explotó el apellido original de la familia de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Panfletos portando la frase "Heil Schicklgruber" fueron lanzados desde el aire sobre ciudades alemanas. Sin embargo, Adolf nació legalmente como Hitler, además, se encontraba también relacionado con Hiedler a través de su abuela materna, Johanna Hiedler.

El nombre "Adolf" viene del antiguo alto alemán y significa "lobo noble" (Adel=nobleza + wolf=lobo). De ahí que uno de los apodos de Hitler puestos por él mismo fuera Wolf o Herr Wolf —comenzó a usar este apodo a principios de los años 1920 y se le dirigían con él sólo los amigos íntimos (como "Tío Wolf" por los Wagner) hasta la caída del Tercer Reich. Los nombres de varios de sus cuarteles generales dispersos por toda Europa Continental (Wolfsschanze en Prusia Oriental, Wolfsschlucht en Francia, Werwolf en Ucrania, etc.) reflejan esto. Hitler era conocido como "Adi" por su familia y parientes más cercanos.

Como niño, Hitler dijo que era azotado a menudo por su padre. Años más tarde le dijo a su secretaria: "Entonces tomé la decisión de no llorar nunca más cuando mi padre me azotaba. Unos pocos días después tuve la oportunidad de poner a prueba mi voluntad. Mi madre, asustada, se escondió en frente de la puerta. En cuanto a mí, conté silenciosamente los golpes del palo que azotaba mi trasero."

La familia de Hitler se mudó a menudo, de Braunau am Inn a Passau, Lambach, Leonding y Linz. El joven Hitler fue un buen estudiante en primaria. Pero en sexto, en su primer año de enseñanza secundaria (Realschule) en Linz, fue suspendido y tuvo que repetir el curso. Sus profesores dijeron que no tenía "deseos de trabajar". No obstante, quedó cautivado por las lecturas pangermánicas del profesor Leopold Poetsch, quien influyó notablemente en la mente del joven. En Mein Kampf, Hitler concluyó que su bajo desempeño en la educación fue una rebelión contra su padre, que quería que su hijo siguiera una carrera como agente de aduanas; en cambio, Hitler quería convertirse en pintor. Esta explicación se sostiene aún más por la posterior descripción de Hitler de él mismo como un artista incomprendido. Sin embargo, Alois Hitler deseaba que su hijo llegara a ser funcionario como él, empleo del que se sentía muy orgulloso y al que había llegado prácticamente sin una base académica. Pero al joven Hitler ese futuro no le seducía en absoluto, ya que estaba demasiado alejado de su objetivo, las artes. No obstante, después de la muerte de Alois el 3 de enero de 1903, el trabajo escolar de Hitler no mejoró. A la edad de 16 años, Hitler abandonó la educación secundaria sin un título.


Adolescencia en Viena y Múnich

Al morir su padre, su madre mudó la familia a un apartamento modesto en Urfahr, un suburbio de Linz. Poco antes de cumplir los 16 años, Hitler cayó enfermo de una enfermedad pulmonar, que lo obligó a suspender sus estudios en la secundaria por un año. Una vez recuperado, ingresó a una escuela estatal en Steyr. En septiembre de 1905 decidió abandonar la escuela, luego de haber sido calificado positivamente en la asignatura de dibujo y haberse convencido a sí mismo que su futuro estaba en la pintura. Durante tres años, Hitler se mantuvo en Linz sin buscar trabajo, muchas veces en compañía de August Kubizek, probablemente el único amigo que tuvo en su adolescencia; según Hitler, estos años serían los "mejores años de su vida". Aunque Hitler consideraba que su futuro estaba en la pintura o la arquitectura, era un voraz lector, prefiriendo obras de historia y mitología alemana. Para los dieciséis años, Hitler ya era un fervimiente nacionalista pangermano, y aborrecía a los Hasburgo y a la diversidad étnica del Imperio Austrohúngaro.

Al cumplir diecisiete años, Hitler viajó a Viena por primera vez, quedándose en la ciudad por dos meses, gracias a la ayuda monetaria de parientes y su madre.Durante su estadía, visitó la Academia de Bellas Artes de Viena, donde consultó los requisitos para ser admitido, con el fin de convertirse en pintor. En octubre de 1907, regresó a Viena y se presentó la prueba de admisión, sin embargo, no logró ser admitido al no poseer el talento deseado, lo cual lo decepcionó mucho. El próximo año lo intentó de nuevo, con peores resultados. El rector de la Academia le aconsejó intentar en el campo de la arquitectura, pero como Hitler no se había graduado del colegio, era muy difícil que fuera admitido en la respectiva escuela. Sin embargo, en esos años jóvenes con "talento excepcional" eran admitidos en la escuela de arquitectura sin diploma de secundaria, pero se desconoce si Hitler intentó ingresar alguna vez.

A pesar de su fracaso, Hitler decidió quedarse en Viena, aunque por unos meses continuó viviendo en Linz con su madre, quien estaba agonizando por causa del cáncer de mama. Después de la muerte de su progenitora, el 21 de diciembre de 1908, Hitler viajó a Viena, donde inicialmente se ganó la vida gracias a diversos trabajos como barrer la nieve, cargar maletas en la estación de trenes y ser un obrero de construcción. Sin embargo, sus problemas económicos no terminaron, y un año después de haber llegado a Viena fue desalojado de su apartamento y tuvo que vivir en un miserable hostal, recurriendo a comedores de indigentes para poder aplacar el hambre. No obstante, para 1910 su situación económica era más estable, y se mantenía exclusivamente pintando cuadros. Viena, una ciudad cosmopolita, con mucha vitalidad intelectual y multicultural, le fue por completo incomprensible. Aunque en posteriores discursos Hitler afirmaría que Viena era "una perla ante mis ojos", Baldur von Schirach lo contradeciría:
Hitler nunca amó a Viena. Odiaba a su gente.
Baldur von Schirach.

Sin embargo, su estadía en Viena fue muy importante. De acuerdo a Hitler, su anti-semitismo se formó en esta ciudad; aunque su amigo Kubizek lo contradice, ya que asegura que Hitler ya era un profundo antisemita en Linz. No obstante, de acuerdo al propio testimonio de Hitler, sus ideas políticas y raciales fueron formadas, o por lo menos moldeadas, en esa ciudad. Hitler mismo reconocería que la ciudad le enseñó todo lo que tenía que saber en la vida:
En este período tomó forma dentro de mí una imagen universal y una filosofía que se convirtió en la base de todos mis actos. Además de lo que entonces creé, he tenido que aprender poco, y he tenido que cambiar nada.
Respecto a sus años en Viena.

En 1913 se trasladó a Múnich, probablemente para eludir el servicio militar en su país, ya que aparentemente no deseaba servir junto con eslavos y judíos, aunque también siempre se había sentido atraído por la prosperidad y fortaleza que mostraba el Imperio alemán, en contraste con el decadente Imperio Austrohúngaro. Por su parte, Hitler declaró que abandonó Austria porque la mezcla de razas en Viena le causaba "repugnancia". No obstante, en 1914, fue localizado por las autoridades austríacas, quienes le exigieron que regresase a su país natal para el examen médico. Hitler viajó entonces a Salzburgo, donde fue examinado el 5 de febrero, pero fue declarado "no apto" para prestar servicio militar.





Primera Guerra Mundial


El 28 de julio de 1914 estalló la Primera Guerra Mundial; una semana después, Hitler se presentó como voluntario en el ejército alemán, siendo asignado a un regimiento bávaro. El inicio de la guerra ocasionó gran entusiasmo en el jóven Hitler, quien pensó que había llegado una oportunidad para cambiar su vida:
No estoy avergonzado de decir que, arrastrado por mi entusiasmo, me arrodillé y agradecí al Cielo desde el fondo de mi corazón ... por haberme permitido vivir en ese tiempo.
Respecto a la Primera Guerra Mundial.

Después de menos de tres meses de entrenamiento, Hitler fue enviado al frente occidental. Sirvió en Francia y Bélgica, como mensajero de la 1ª Compañía del 16° Regimiento de Infantería Bávaro de Reserva, siendo expuesto al fuego enemigo. Participó en la Primera batalla de Ypres, donde su unidad fue diezmada en cuatro días. Al finalizar la batalla, de los 3.500 soldados iniciales, solamente 600 podía seguir combatiendo.

Posteriormente, sus oponentes políticos lo acusarían de ser un cobarde, pero la evidencia los contradice. En octubre de 1916, en el norte de Francia, Hitler fue herido en la pierna, regresando al frente en marzo de 1917, ascendido al rango de cabo. Sin embargo, como no era aún un ciudadano alemán, no fue promovido más allá de este grado.[cita requerida] Hitler fue condecorado en varias ocasiones por su valor en combate, destacando especialmente la Cruz de Hierro de 2ª clase el 2 de diciembre de 1914, y la Cruz de Hierro, 1ª clase, el 4 de agosto de 1918. Este honor era raras veces otorgado a un soldado de tan baja graduación.[18] De acuerdo a diversos testimonios, Hitler ganó su última Cruz de Hierro al haber capturado sin ayuda a quince soldados enemigos, aunque los registros militares no especifican la razón de esta condecoración.

Hitler era considerado como un soldado «correcto», pero, según se informa, era impopular entre sus compañeros debido a una actitud poco crítica hacia los superiores. «Respetar al superior, no contradecir a nadie, obedecer a ciegas», dijo, describiendo su actitud mientras era enjuiciado por el putsch de Múnich en 1923. Uno de sus camaradas comentó:
Lo maldecíamos y lo encontrábamos intolerable. Había un cuervo blanco entre nosotros que no quería seguirnos la corriente cuando maldecíamos la guerra.
Un camarada sobre Hitler.

En efecto, Hitler nunca se quejaba sobre la suciedad del frente y jamás pidió un permiso para abandonarlo, aunque pudo salir cuando estuvo recuperándose de la herida en su pierna en un hospital en Berlín. Cuando regresó, empezó a pronosticar repetidamente que Alemania perdería la guerra por causa de los judíos y los marxistas, a quienes acusó de robar a la nación y no prestar servicio militar. En el aspecto personal, Hitler nunca recibía cartas o presentes de amigos o familiares, y no acompañaba a los soldados cuando hablaban de mujeres. Durante la guerra, también aprovechó la oportunidad para dibujar algunas historietas y dibujos de instrucción para el periódico del ejército.


El 13 de octubre de 1918, poco antes del final de guerra, Hitler quedó atrapado en un ataque de gas venenoso británico, cerca de Ypres. Fue trasladado a un hospital de campaña, donde quedó temporalmente ciego por causa de los gases tóxicos. El 10 de noviembre se encontraba parcialmente recuperado en un hospital militar al noreste de Berlín, cuando fue informado que la monarquía había sido depuesta y que se había proclamado la República de Weimar. Cuando se enteró que al día siguiente iba a firmarse un armisticio y que la guerra se había perdido, Hitler quedó ciego de nuevo.

Una investigación realizada por Bernhard Horstmann indica que su ceguera temporal pudo haber sido resultado de una reacción histérica a la derrota alemana.[cita requerida] Hitler expresó metafóricamente que durante aquella experiencia, al quitarse la venda que cubría sus ojos, fue cuando descubrió que el objetivo de su vida era lograr la salvación de Alemania. Mientras tanto, fue tratado por un médico militar y un especialista en psiquiatría, que, según se informa, diagnosticó al cabo como «incompetente para comandar gente» y «peligrosamente psicótico».[cita requerida] Su comandante declaró: «¡Nunca promoveré a este histérico!».[cita requerida] Sin embargo, el historiador Sebastian Haffner, refiriéndose a la experiencia de Hitler en el frente, sugiere que por lo menos tuvo algún tipo de entendimiento con los militares.

La derrota alemana en noviembre de 1918 lo impactó de sobremanera, pues en la creencia popular alemana el ejército alemán permanecía invicto. Como muchos otros nacionalistas alemanes, Hitler culpó a los socialdemócratas («los criminales de noviembre») por el armisticio. Una explicación extendida por la derecha conservadora sobre la causa de la derrota fue la Dolchstoßlegende («la leyenda de la puñalada por la espalda»), que pretendía argumentar que a espaldas del ejército los políticos socialistas y marxistas habían traicionado y «apuñalado» por la espalda a los alemanes y a sus soldados.

El Tratado de Versalles impuso reparaciones de guerra y otras sanciones económicamente muy perjudiciales para el país, declarando a Alemania culpable de los horrores de la Primera Guerra Mundial. Durante la negociación del documento surgieron controversias entre el afán pacificador de Woodrow Wilson, presidente de Estados Unidos y el revanchismo del premier francés, Georges Clemenceau. La reconciliación nunca estuvo dentro de los objetivos del Reino Unido y Francia porque,[cita requerida] desde mediados del siglo XIX, Alemania había rivalizado con estas dos potencias por la hegemonía de Europa y el control sobre los territorios coloniales en África y Asia. El tratado fue considerado por los alemanes como una humillación y fue un importante factor en la creación de las reivindicaciones políticas y territoriales demandadas por Hitler y su Partido Nacionalsocialista al llegar al poder.

Inicios en el Nazismo:

Advenimiento a la política

Aunque el final de la guerra lo había convencido de entrar al mundo de la política, Hitler se percató que no contaba con dinero, amigos, familiares con conexiones, estudios universitarios o experiencia política; por lo que decidió continuar en el Ejército. Viajó a Múnich para reintegrarse a su batallón, pero allí descubrió que se había proclamado una república soviética bávara y que su unidad estaba bajo el control de los socialistas, por lo que solicitó ser transferido a otro lado. El crucial primer invierno de la República de Weimar, Hitler lo pasó trabajando como un guardia en un campo de prisioneros de guerra cerca de Austria.

Regresó a Múnich en la primavera de 1919; poco después de su llegada el gobierno soviético de ese estado fue derrocado por el Ejército alemán y grupos paramilitares conservadores, y Hitler recibió entonces su primer trabajo político. Su misión consistía en investigar a los miembros de su unidad que habían colaborado con el gobierno soviético. Su trabajo fue apreciado por sus superiores, quienes lo emplearon a tiempo completo, asignándolo al Departamento político de asuntos de prensa del Ejército, a nivel distrital. De esta manera, Hitler se convirtió en un espía militar, investigando a los muchos grupos socialistas que estaban naciendo en toda Alemania. También participó como oficial educador en el «pensamiento nacional», cursos organizados por el Departamento de Educación y Propaganda del grupo bávaro de la Reichswehr. La principal tarea de Hitler era entonces erradicar "ideas peligrosas", como la democracia, el socialismo y el pacifismo. Un objetivo clave de este grupo era crear una «cabeza de turco» para justificar la derrota alemana. Las cabezas de turco fueron encontradas en el Judaísmo Internacional, los comunistas y los políticos liberales, especialmente los miembros de la coalición de Weimar, que eran considerados como los «criminales de noviembre».

En julio de 1919, Hitler fue designado V-Mann (Verbindungsmann, término alemán para un espía de la policía) del Comando de Inteligencia (Aufklärungskommando) del Ejército, con el objetivo de atraer a otros soldados de ideas similares. En septiembre, se le ordenó que se investigara un pequeño partido denominado Partido Obrero Alemán (DAP). Aunque este partido era nacionalista, los superiores de Hitler desconocían esto, y sospechaban que podía ser un partido socialista o comunista.

Hitler asistió entonces a una reunión del DAP, sin embargo, cuando uno de los presentes sugirió separar Baviera de Alemania y unificarla con Austria, Hitler pronunció un discurso que llamó la atención de Anton Drexler, principal dirigente del partido. Hitler fue aceptado en el partido, que ya contaba con la membresía de Dietrich Eckart y Ernst Röhm.

Hitler comenzó a participar a tiempo completo en las actividades del partido. En 1920, tomó el control de la maquinaría de propaganda, y el 24 de febrero celebró su principal reunión de importancia, con seis mil asistentes. Para hacer pública la reunión, envió dos camiones de partidarios del Partido con esvásticas, para causar conmoción y distribuir prospectos; fue el primer empleo de la táctica de terror que haría famoso al movimiento nazi.

El 1 de abril de 1920, el Partido Obrero Alemán cambió su nombre a Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, más conocido como Partido Nazi; ese mismo día Hitler abandonó el Ejército. Poco después organizó escuadrones de veteranos de guerra, liderados por Emil Maurice, para que mantuvieran el orden en las reuniones del Partido, y expulsasen a los que no estuviesen de acuerdo con los oradores. El 5 de octubre de 1921, estos escuadrones fueron organizados bajo el nombre de Sturmabteilung, mejor conocidos como las SA o los camisas pardas, por el color de sus uniformes. Muy pronto, las SA, bajo el mando inicial de Johann Ulrich Klintzich, dejaron de limitarse a su rol de mantener el orden y empezaron a atacar a los grupos políticos opositores. En la primavera de 1920, Hitler toma como emblemas la Hakenkreuz —la cruz gamada— y el saludo del fascismo italiano del brazo en alto.

Ya a principios de 1921, Hitler era considerado un gran orador, hablando frente a muchedumbres cada vez más grandes. Ganó notoriedad fuera del partido por sus discursos polémicos, atacando el Tratado de Versalles, y a grupos rivales (sobre todo marxistas y judíos). Ese año, Hitler personalmente lideró a los camisas pardas contra una reunión de federalistas bávaros. Aunque Hitler pasó tres meses en la cárcel por la paliza que sus hombres propinaron a los federalistas, al salir no mostró arrepentimiento alguno; por el contrario, estaba más resuelto a emplear la fuerza contra sus adversarios:
En el futuro, el movimiento nacionalsocialista evitará rudamente, si es necesario con la fuerza, las reuniones o discursos que puedan distraer la mente de nuestros compatriotas.

Para el verano de 1921, Hitler era el líder del partido; no sólo era el principal orador y propagandista, sino que también era la principal fuente de ingresos de ese movimiento revolucionario. No obstante, los fundadores se encontraban resentidos debido a la conducta dictatorial de Hitler, y aprovechando que se encontraba de viaje en el norte de Alemania, planificaron la fusión de su partido con otros grupos políticos; de esta manera, pensaban reducir la importancia de Hitler y cuestionar su liderazgo. Hitler se enteró de estos planes y regresó a Múnich, solicitando poderes dictatoriales en el partido, de lo contrario renunciaría. Drexler respondió publicando una carta en un periódico, denunciado los abusos autoritarios de Hitler, pero éste presentó una demanda legal en su contra, y Drexler se tuvo que retractar. Derrotado, Drexler fue removido de su cargo de presidente y Hitler lo sucedió, convirtiéndose en el líder indiscutible del Partido Nazi. De esta manera, se estableció el "principio del líderazgo", que formó el sistema de gobierno político de la Alemania Nazi.

En estos años Hitler conoció a Rudolf Hess, Hermann Göring y Alfred Rosenberg, quienes junto con Eckart, lo introdujeron a círculos sociales más altos, de los cuales pudo obtener generosas donaciones para el naciente partido. Alentado por el rápido crecimiento, Hitler empezó a idear la toma del poder. Sin embargo, su partido no era todavía la principal fuerza política en Baviera, y era desconocido fuera de este estado; por lo que Hitler concluyó que necesitaba el apoyo de las fuerzas políticas y las guarniciones militares bávaras para lograr este objetivo. Influenciado por la marcha sobre Roma de Benito Mussolini, Hitler ideó realizar una marcha similar hacia Berlín, con la que doblegaría al gobierno nacional fácilmente.



Putsch de Múnich
Artículo principal: Putsch de Múnich


En enero de 1923, luego de que el gobierno alemán se retrasase en el pago de las reparaciones de guerra a Francia, esta nación procedió a ocupar la región industrial del Ruhr, devastando la economía germana. El gobierno llamó entonces a la resistencia no violenta contra Francia, pero en septiembre era obvio que esta estrategia no estaba generando resultados. El 26 de septiembre, el Canciller alemán Gustav Stresemann decidió reiniciar los pagos a Francia, y cancelar la estrategia de resistencia. Stresemann previó que los nacionalistas y los comunistas iniciarían toda clase de protestas y disturbios ante estas impopulares medidas, por lo que declaró el estado de emergencia ese mismo día. De esta manera, el comandante del Ejército, General Hans von Seeckt, se convirtió en la principal autoridad de la República. Hitler vió este período de inestabilidad política como la oportunidad para realizar su propia versión de la "marcha sobre Roma".

No obstante, el tradicionalmente autónomo estado bávaro no estaba dispuesto a aceptar la autoridad central del General von Seeckt. Ese mismo día, el gobierno regional proclamó su propio estado de emergencia y colocó a Gustav von Kahr al mando de Baviera. El gobierno nacional reaccionó exigiendo el arresto de varios líderes nacionalistas, y además reclamó la supresión del principal periódico nazi, el Völkischer Beobachter. Cuando el Ejército bávaro se rehusó a obedecer a su comandante en Jefe, el General von Seeckt amenazó con utilizar la fuerza contra Baviera. Hitler se percató entonces que la situación regional solamente podría empeorar para él, y que probablemente el gobierno de Stresemann lograría estabilizar la situación. Cuando Kahr se rehusó a discutir la situación con Hitler y sus aliados, éste último sospechó que el gobierno de Baviera iba a capitular ante el gobierno de Berlín, o peor aún, iba a declarar la independencia de Baviera. Hitler decidió entonces realizar una maniobra arriesgada: iba a secuestrar a Kahr, al comandante del Ejército en Baviera y al jefe de la policía regional; una vez en su poder, los iba a convencer de que se uniesen a su bando, y luego, juntos, iban a marchar hacia Berlín para derrocar a Stresemann. Para ganarse el apoyo del Ejército, Hitler decidió usar al General Erich Ludendorff, como figura respetada en su golpe de estado. El anciano general había sido atraído al movimiento nazi unas semanas atrás.

En la noche del 8 de noviembre de 1923, Hitler y los camisas pardas irrumpieron en una reunión pública liderada por Kahr en el Bürgerbräukeller, una cervecería a las afueras de Múnich. Hitler proclamó una revolución y anunció sus intenciones de formar un nuevo gobierno, junto a Ludendorff, quien no estaba enterado del golpe, Antes de iniciar su "Marcha sobre Berlín", que derrocaría al gobierno nacional, Hitler reclamó la ayuda de Kahr y de las fuerzas militares locales. Éste último fingió ayudar a Hitler, pero, gracias a la ingenuidad de Lundendorff, escapó en cuanto pudo y retomó el control regional. Al amanecer del 9 de noviembre, el Ejército y la policía bávara estaba tomando posiciones contra los golpistas; Ernst Röhm y sus tropas nazis se encontraban rodeados en Ministerio de Guerra bávaro, y Hitler decidió marchar junto con Ludendorff para liberarlos. El anciano comandante alemán había convencido a Hitler de que los soldados y la policía no dispararían contra él, y que se unirían a su causa. No obstante, la policía no se replegó ante Ludendorff y se inició un tiroteo. Dieciséis miembros del NSDAP murieron durante la refriega, pero Hitler escapó únicamente con un hombro dislocado.


Hitler se escondió en la casa de Ernst Hanfstaengl, y pensó en el suicidio.[cita requerida] Fue arrestado dos días después, acusado de alta traición. Alfred Rosenberg se convirtió temporalmente en el líder del partido. Su juicio, atrajo atención internacional, y le proporcionó una plataforma política para anunciar su movimiento. Durante su juicio, que se inició el 26 de febrero de 1924, Hitler recibió tiempo casi ilimitado para hablar, lo que hizo que su popularidad creciera debido a su poderoso y convincente discurso nacionalista. A diferencia de los participantes del golpe de Kapp, Hitler asumió la responsabilidad de la intentona golpista, pero negó haber cometido un crimen:
Solamente yo cargo la responsabilidad. Pero no soy un criminal por eso. Si hoy me presento aquí como un revolucionario, es como un revolucionario en contra de la revolución. No existe la alta traición contra los traidores de 1918.
Durante su juicio en 1924.

El 1 de abril de 1924, Hitler fue sentenciado a 5 años de prisión en la fortaleza de Landsberg, aunque la Constitución estipulaba cadena perpetua contra crímenes de este tipo. Hitler recibió un trato privilegiado de los guardias y pudó recibir cartas y visitas de sus admiradores. Fue absuelto y liberado el 20 de diciembre de ese mismo año, como parte de una amnistía masiva hacia prisioneros políticos. En total, solo cumplió nueve meses de su condena.

Mein Kampf
Artículo principal: Mein Kampf

Durante su estadía en la prisión de Landsberg, Hitler redactó el libro "Mein Kampf" ("Mi Lucha", originalmente titulado "Cuatro años de lucha contra mentiras, estupidez y cobardía") dictado a su adjunto Rudolf Hess. El libro, dedicado a Dietrich Eckart, miembro de la Sociedad de Thule, era una autobiografía y una exposición de su ideología. Se publicó en dos volúmenes entre los años de 1925 y 1926, vendiendo alrededor de 240.000 ejemplares entre 1925 y 1934. Tras el final de la guerra, se han vendido o distribuido alrededor de 10 millones de ejemplares en todo el mundo.

Hitler pasó años esquivando los impuestos aplicables sobre los derechos de autor de su libro y acumuló una deuda tributaria de cerca de 405.500 Reichsmarks, hasta que se convirtió en canciller (momento en el que su deuda expiró).

Los derechos de autor de la obra Mein Kampf en Europa son reclamados por el Estado de Baviera y expirarán el 31 de diciembre de 2015, según las leyes del gobierno federal alemán. El historiador Werner Maser, en una entrevista en Bild am Sonntag manifestó que Peter Raubal, hijo del sobrino de Hitler, Leo Raubal, tendría un fuerte recurso legal para ganar el derecho de autor sobre Baviera si lo ejerciera. Sin embargo, Raubal ha declarado que no quiere ninguna parte de los derechos del libro, que tendrían actualmente un valor de millones de euros. La situación incierta ha dado lugar a juicios contradictorios en Polonia y Suecia. Mein Kampf, sin embargo, se publica en los EE.UU., así como en otros países, como Turquía e Israel, por editores con diversas posiciones políticas.

Su compra y posesión es legal en Alemania, a menos que se haga apología de la guerra o fomento del odio. La mayoría de bibliotecas alemanas disponen de versiones muy comentadas y citadas del libro.


Reestructuramiento del partido


En el momento de la liberación de Hitler, la situación política en Alemania se había calmado y la economía mejorado, lo que obstaculizó las oportunidades de Hitler para la agitación. Aunque el Putsch de Hitler llego a tener cierta prominencia nacional, el puntal de su partido siguió siendo Munich.

Como Hitler aun tenia prohibido dar discursos públicos tras su liberación, el orador designado Gregor Strasser, quien en 1924 había sido elegido para el Reichstag, como Reichsorganisationsleiter, fue autorizado a organizar el partido en el norte de Alemania. Strasser, junto con sus hermanos menores Otto y Joseph Goebbels, enfatizaron el curso independentista del movimiento, haciendo hincapié en el elemento socialista del programa del partido. Durante este tiempo surgió la Arbeitsgemeinschaft der Gauleiter Nord-West que se convirtió en una facción de oposición interna del partido, la cual momentáneamente amenazó la autoridad de Hitler, sin embargo esta fue rápidamente derrotada en la Conferencia de Bamberg en 1926, durante la cual se sumó a Hitler, Joseph Goebbels.

Después de este encuentro, el partido de Hitler quedo aún más centralizado llegando a establer el llamado Führerprinzip ("Principio del líder") como el principio básico de la organización partidaria. Los dirigentes no serían elegidos por su grupo si no más bien designados por sus superiores siendo les delegada la completa responsabilidad ante ellos, al tiempo que se exigiría la misma obediencia incondicional de sus inferiores. De acuerdo con Hitler, todo el poder y la autoridad debía ser delegada de arriba hacia abajo.

Un elemento clave de la apelación de Hitler era su capacidad de evocar un sentido de orgullo nacional ofendido por el Tratado de Versalles que fuera impuesto a los vencidos del Imperio alemán por los aliados occidentales. Alemania había perdido importancia económica en Europa, con sus colonias y en la admisión de la responsabilidad exclusiva de la guerra con la que "accedió" a pagar una enorme factura por la reparación total de daños a las potencias aliadas por 132 millones de marcos. La mayoría de los alemanes estaban amargamente resentidos con estos términos, pero los primeros intentos nazis para ganar el apoyo del pueblo culpando de estas humillaciones al "Judaísmo internacional" no fueron precisamente un éxito entre el electorado. El partido aprendido rápidamente, y poco a poco métodos más sutiles de propaganda surgieron (la combinación de antisemitismo con un ataque a los fracasos del "sistema de Weimar" y las partes que lo apoyaban).

Habiendo fracasado en derrocar a la República por un golpe de Estado, Hitler persiguió la "estrategia de la legalidad": esto significaba adherirse oficialmente a las normas de la República de Weimar, hasta que legalmente hubiera adquirido el poder para luego transformarlo en un régimen. Algunos miembros del partido, sobre todo en el grupo paramilitar de la SA, se opusieron a esta estrategia, como Ernst Röhm que incluso llego a ridiculizar a Hitler llamándolo "Adolphe Legalité" (Adolfo legalidad/Adolfo el legal).

Ascenso al poder


Tras su derrota en las elecciones presidenciales de 1932, los nazis y los comunistas iniciaron una ola de revueltas y violencia callejera que solamente empeoró la situación de los débiles e inestables gobiernos de Heinrich Brüning, Franz von Papen y Kurt von Schleicher al colapso. Estos gobiernos fueron incapaces de gobernar con la aprobación del Reichstag (Parlamento), por lo que dependían del Presidente Paul von Hindenburg para mantenerse. Hindenburg ya era muy anciano, y era propenso a ser manipulado. Luego de forzar la renuncia de Schleicher, en enero de 1932, Hindenburg fue convencido por Papen de que solamente Hitler podría gobernar con aprobación del Reichstag y lo nombró Canciller alemán el 30 de enero de 1933.

Como el comunismo y el sindicalismo encontraban alimento en la situación económica, la amenaza de obreros sublevados y pérdida de capitales, los industriales como Emil Kirdorf y élites de adinerados comenzaron a apoyar a Hitler y su partido con fondos ya que vieron que podría contener estas influencias marxistas en Alemania. Una vez logrado esto, los mismos que lo apoyaron pensaban que podrían manejar a Hitler en pro de sus conveniencias, pero estaban equivocados.

Papen había pactado con Hitler días antes para formar un gobierno conjunto, ya que pensó que podría dominar al futuro dictador. Hitler disolvió el Parlamento y convocó elecciones, liderando el Partido Nacional-socialista, los parlamentarios de oposición fueron detenidos previamente.

Una semana antes de las votaciones, se produjo un incendio en el edificio del Reichstag y Hitler, tras acusar a la oposición comunista y social-demócrata del incendio, promulgó leyes de excepción, eliminando y persiguiendo a muchos adversarios políticos. Los campos de concentración se empezaron a usar llenándolos inicialmente con adversarios políticos.

Consiguió la mayoría en las elecciones de marzo (aunque muchos historiadores señalan que no logró un apoyo importante por parte del pueblo alemán inicialmente). El 23 de marzo de 1933 el Parlamento Alemán aprobó la Ley Habilitante que otorgaba plenos poderes a Adolf Hitler como dictador de Alemania, con el apoyo del partido conservador de Von Papen y de los católicos de Ludwig Kaas. En contra, sólo votaron los pocos diputados socialistas que quedaban. Los diputados comunistas habían sido ya detenidos o se habían visto obligados a huir.

En poco tiempo, logró afianzarse en el poder, detentando los cargos de canciller y presidente de la República a la muerte de Hindenburg (2 de agosto de 1934), nombrándose a sí mismo Reichsführer. Estableció el nacional-socialismo como único partido legal. Eliminó a los oponentes de su propio partido y a colaboradores de dudosa fidelidad durante la llamada «Noche de los cuchillos largos», iniciando el proceso de eliminación de diversos grupos raciales, políticos, sociales y religiosos que consideraba «enemigos de Alemania» y «razas impuras», lo que le llevó a reasignar las directrices a los campos de concentración para la liquidación sistemática de comunistas, judíos, Testigos de Jehová (Bibelforscher), gitanos, enfermos mentales y homosexuales, principalmente, así como a un intenso rearme.

Las fabricas y factorías comenzaron a trabajar en la maquinaría del rearme, además para absorber mano de obra desocupada se empezaron a construir modernas Autobahns o carreteras.

Tercer Reich
Artículo principal: Alemania Nazi

Habiendo obtenido el poder político que necesitaba, Hitler llegó a obtener el apoyo y convencer a la mayoría de los alemanes de que el era su salvador de la economía ante de la depresión, del comunismo, el "judeo-bolchevismo", y el Tratado de Versalles, junto con otras minorías "indeseables". Los nazis eliminaron la oposición a través de un proceso conocido como Gleichschaltung.

Economía y cultura

Hitler estuvo a cargo de una de las mayores expansiones de la producción industrial y la mejora civil como nunca se había visto en Alemania, en su mayoría sobre la base de la deuda de flotación y el rearme. Durante un discurso de la Organización de las Mujeres Nacional Socialistas en septiembre de 1934, Adolf Hitler argumentó que para la mujer alemana su mundo era "su marido, su familia, sus hijos, y su casa."

Esta política fue reforzada al instaurar la Cruz de Honor de la Madre Alemana, junto con incentivos económicos para la mujer que tuviera cuatro o más hijos. La tasa de desempleo se redujo sustancialmente, en su mayoría a través de la producción de armas, construcciones de obras civiles (Organización Todt) y el envío de la mujer a casa, para que los hombres pudieran ocupar sus puestos de trabajo. En vista de esto, se llegó a afirmar que la economía alemana logró emplear a todos, al menos según la propaganda de la época. Gran parte del financiamiento para la reconstrucción y el rearme vino de la manipulación de la moneda por Hjalmar Schacht, incluyendo los créditos a través de las cuentas mefo. Los efectos negativos de esta inflación se compensaron durante los años siguientes por la adquisición de oro de las tesorerías de las naciones anexadas.

Hitler también estuvo a cargo de una de las más grandes campañas de mejora de la infraestructura en la historia alemana, con la construcción de decenas de represas, autopistas, ferrocarriles, y otras obras civiles. Hitler insistió en la importancia de la vida familiar: los hombres debían ser el "sostén de la familia", mientras que las prioridades de la mujeres debían ser la educación de los hijos y las tareas domésticas. Esta revitalización de la industria y la infraestructura se produjo a expensas del nivel general de vida, al menos para los que no fueron afectados por el desempleo crónico después de la República de Weimar, ya que los salarios se redujeron ligeramente durante la Segunda Guerra Mundial y se aumentó en un 25% costo promedio de vida. Los obreros y los agricultores, los votantes frecuentes del NSDAP, sin embargo, registraron un aumento en su nivel de vida.

El gobierno de Hitler auspicio la arquitectura en una escala inmensa, junto con Albert Speer que pasaría a ser el famoso "Arquitecto del Reich". Si bien como arquitecto fue importante en la aplicación clasicista y la re interpretación de la cultura alemana, Speer demostró ser mucho más eficaz como ministro de armamento en los últimos años de la Segunda Guerra Mundial. Todos estos avances fueron ampliamente explotados por el Ministerio de propaganda dirigido por Goebbles.

En 1936, Berlín fue sede de los Juegos Olímpicos de verano, que fueron inaugurados y dirigidos por Hitler como una forma de demostrar la superioridad aria alemana sobre todas las demás razas. Olympia, la película sobre los juegos y otras películas documentales de propaganda para el partido nazi fueron dirigidas por el cineasta personal de Hitler, Leni Riefenstahl.

Aunque Hitler hizo planes para una Breitspurbahn (una red de ferrocarriles de amplio calibre) estos fueron cancelados tras el inicio de la II Guerra Mundial. De haber sido construido el ferrocarril, su calibre habría sido de tres metros, siendo incluso más amplio que el ferrocarril Great Western de Gran Bretaña.

Hitler también contribuyó al diseño de un automóvil accesible y practico para el pueblo, automóvil que más tarde se convertiría en el Volkswagen Tipo 1, cuyo diseño y construcción le fue encomendado al ingeniero Ferdinand Porsche. La producción de este también fue aplazada a causa de la guerra.

Hitler consideró a la antigua Esparta como el primer estado Nacional Socialista, y alabó su tratamiento eugenésico de los niños deformes.

También otorgó la Orden del Águila Alemana, una de las más altas distinciones del Tercer Reich, al industrial Emil Kirdorf en abril de 1937, en recompensa por su apoyo financiero durante su ascenso al poder. Al año siguiente, cuando murió, también le organizó un funeral de estado.

El rearme y nuevas alianzas

Si bien se especula que desde 1919, se mantenía un programa secreto para volver a armar un ejército por parte del gobierno Alemán, es en marzo de 1934, cuando Hitler anuncia públicamente que el ejército alemán se ampliaría a 600.000 hombres (seis veces el número estipulado en el Tratado de Versalles), así como la introducción de una Fuerza Aérea (Luftwaffe) y el incremento del tamaño de la Marina (Kriegsmarine). Gran Bretaña, Francia e Italia, así como la Sociedad de Naciones rápidamente condenaron estas acciones. Sin embargo, dado que Alemania nuevamente explicó que sólo estaba interesada en la paz, ningún país tomó medida alguna para detener este desarrollo y se permitió que el programa armamentista alemán continuara. Además, el Reino Unido no compartía la visión pesimista de Francia sobre Alemania, y en 1935 firmó un acuerdo naval con Alemania, lo que permitió aumentar el tonelaje alemán hasta un 35% del de la armada británica. Este acuerdo que se firmó sin consultar ni a Francia ni a Italia, debilitó directamente la Sociedad de Naciones y puso al Tratado de Versalles en camino hacia la irrelevancia.

En marzo de 1936, las disposiciones del gobierno alemán, violaron nuevamente el tratado al introducir tropas y ocupar nuevamente la zona desmilitarizada en Renania. Ante la inacción de los gobiernos de Gran Bretaña y Francia, el afán expansionista de Alemania se extendió. En julio de 1936, comenzó la guerra civil española cuando el ejército, dirigido por el General Francisco Franco, se sublevó contra el gobierno de la República. Tras recibir una petición de ayuda del General Franco en julio de 1936, Hitler envió tropas en apoyo de Franco, y España sirvió como banco de pruebas para las nuevas fuerzas alemanas y sus métodos, incluyendo el bombardeo de ciudades, como el de Guernica, en abril de 1937; hecho que impulsó al célebre pintor Pablo Picasso a realizar su célebre cuadro.

El conde Galeazzo Ciano, ministro de Asuntos Exteriores del dictador Duce Benito Mussolini, declaró el 25 de octubre de 1936 una alianza entre Berlín y Roma, a la que denominó "El Eje". El 25 de noviembre del mismo año, Alemania firmó el Pacto Anti-Comintern con Japón. Para fortalecer la relación con esta nación, Hitler se reunió en 1937 en Núremberg con el príncipe Chichibu, hermano del emperador Hirohito.

El Pacto Tripartito fue firmado por Saburo Kurusu en representación del Imperio Japonés, Adolf Hitler por Alemania y el Conde Galeazzo Ciano, el 27 de septiembre de 1940. Más tarde se amplió para incluir a Hungría, Rumanía y Bulgaria. Este grupo se conoció como las Potencias del Eje. Más tarde, el 5 de noviembre de 1937, en la Cancillería del Reich, Adolf Hitler celebró una reunión secreta con los ministros de Guerra y Exteriores, más los tres jefes de servicios, registrada en el Memorándum Hossbach y reveló sus planes para la apropiación de "espacio vital" (Lebensraum) para el pueblo alemán.

II Guerra Mundial

Triunfos iniciales

El 12 de marzo de 1938, Hitler presionó a Austria para la unificación con Alemania (el Anschluss) e hizo una entrada triunfal en Viena el 14 de marzo. A ello le siguió la intensificación de la Crisis de los Sudetes, en la zona de habla alemana de Checoslovaquia conocida como Sudetes; Esto condujo al Acuerdo de Munich de septiembre de 1938, que autorizó a la anexión y ocupación militar inmediata de estos distritos por parte de Alemania. Como resultado de la cumbre, la revista TIME proclamó a Hitler Hombre del Año de 1938. El Primer Ministro británico, Neville Chamberlain, saludó este acuerdo como la "paz en nuestro tiempo", pero al dar forma a las exigencias militares de Hitler, Gran Bretaña Y Francia también abandonaron Checoslovaquia a Hitler. Hitler ordenó al ejército alemán entrar en Praga el 15 de marzo de 1939, tomando el Castillo de Praga y de Bohemia y proclamando un protectorado alemán en Moravia.


Tras ello, Hitler eleva quejas relativas a la ciudad libre de Danzig y el corredor polaco (la Crisis de Danzig), que fue cedida por Alemania en virtud del Tratado de Versalles. Gran Bretaña no había podido llegar a un acuerdo con la Unión Soviética para una alianza contra Alemania, y, el 23 de agosto de 1939, Hitler firma a un pacto secreto de no agresión (el Pacto Molotov-Ribbentrop) con Stalin en el que se acordó la probable partición de Polonia entre La Unión Soviética y la Alemania nazi. El 1 de septiembre, Alemania invadió la parte occidental de Polonia. Después de haber garantizado la asistencia a Polonia, Gran Bretaña y Francia declaran la guerra a Alemania el 3 de septiembre, pero no actúan de inmediato. No mucho después de esto, el 17 de septiembre, las fuerzas soviéticas invadieron Polonia oriental.

Durante esta guerra, Hitler reconstruye sus fuerzas. En abril de 1940, ordena a las fuerzas alemanas a marchar sobre Dinamarca y Noruega. En mayo de 1940, Hitler ordena a sus fuerzas atacar Francia, la conquista de los Países Bajos, Luxemburgo y Bélgica. Francia se rindió el 22 de junio de 1940. Esta serie de victorias persuaden a su principal aliado, Benito Mussolini de Italia, para unirse a la guerra al lado de Hitler en mayo de 1940.

Gran Bretaña, cuyas fuerzas habían derrotado en Francia a los evacuados de la ciudad costera de Dunkerque, continuaron luchando junto a las fuerzas canadienses en la batalla del Atlántico. Después de sus gestiones en pro de la paz sistemáticamente rechazadas por el Gobierno británico, ahora conducido por Winston Churchill, Hitler ordena los bombardeos sobre las Islas Británicas, dando lugar a la Batalla de Gran Bretaña, un preludio de la ya prevista invasión alemana. Los ataques comenzaron a golpear por las bases de la Real Fuerza Aérea y la protección de las estaciones de radar sudeste de Inglaterra. Sin embargo, la Luftwaffe no derrota a la Real Fuerza Aérea a finales de octubre de 1940. La superioridad aérea para la invasión, denominada Operación Sealion, no estaba asegurada, y Hitler ordenó diversos bombardeos que se llevarián a cabo en ciudades británicas, incluyendo Londres y Coventry, en su mayoría por la noche.

La caída

El 22 de junio de 1941, aún sin doblegar a Inglaterra, tres millones de soldados alemanes atacaron la Unión Soviética, rompiendo el pacto de no agresión que Hitler había firmado con Stalin dos años antes. Esta invasión, llamada Operación Barbarroja, cuya duración se estimaba en unos pocos meses, incautó grandes cantidades de territorio, incluidos los Estados Bálticos, Bielorrusia, y Ucrania. También rodearon y destruyeron muchas fuerzas soviéticas. Pero los alemanes debido al atraso de cuatro meses por las operaciones en Grecia y Yugoeslavia, no consiguieron llegar a Moscú en diciembre de 1941 por la llegada anticipada del invierno ruso con temperaturas de hasta -50°C (el más duro en 50 años) unido a la feroz resistencia soviética reforzadas con tropas siberianas especialmente adaptadas a condiciones extremas del entonces general Zhukov. La invasión no había logrado el triunfo rápido que Hitler quería.

Hitler firmó la declaración de guerra contra los Estados Unidos el 11 de diciembre de 1941, cuatro días después del del ataque del Imperio del Japón a Pearl Harbor, Hawái, muchos historiadores y revisionistas consideran este paso un grave error táctico y político, pues logra así en su contra, una coalición que incluía el imperio más grande del mundo (el Imperio británico), el más grande del mundo industrial y financiero (los Estados Unidos), y el ejército más grande del mundo (la Unión Soviética).

A finales de 1942, las fuerzas alemanas fueron derrotadas en la Segunda Batalla de El Alamein, frustrando los planes de Hitler para aprovechar el Canal de Suez y el Oriente Medio. En febrero de 1943, la titánica batalla de Stalingrado acabó con el cerco y la destrucción del 6 º Ejército alemán. Poco después llegó la gigantesca Batalla de Kursk (1.300.000 rusos, 3.600 tanques, 20.000 piezas de artillería y 2.400 aviones, frente a 900.000 alemanes, 2.700 tanques, 2.000 aviones).

Desde Stalingrado, el plan militar de Hitler se volvió cada vez más errático, los rusos comenzaron a avanzar obligando a la retirada de fuerzas alemanas extenuadas y la situación económica interna en Alemania se deterioró.

Después de la invasión aliada de Italia (Operación Husky) ,en 1943, el aliado de Hitler, Mussolini, fue depuesto por Pietro Badoglio, que se rindió a los Aliados. A lo largo de 1943 y 1944, la Unión Soviética constantemente forzó a los ejércitos de Hitler a retroceder a lo largo del Frente Oriental. El 6 de junio de 1944, los ejércitos occidentales aliados desembarcaron en el norte de Francia en lo que fue la operación anfibia más grande jamás realizada, la Operación Overlord.

En el ejército alemán, los más realistas sabían que la derrota era inevitable, y algunos oficiales dibujan un plan para deponer a Hitler del poder. En julio de 1944, uno de ellos, el ex-oficial de observación de artillería del mariscal Erwin Rommel, Claus von Stauffenberg coloca una bomba plantada en uno de los cuarteles generales de Hitler, la Wolfsschanze (La Guarida del Lobo), en Rastenburg, pero sin conseguir acabar con Hitler, este intento es uno de los atentados contra Hitler que estuvo más cerca de tener éxito.

Éste ordenó salvajes represalias, y una persecución implacable por parte de las SS lo que resulta en la ejecución de más de 4.900 personas, a veces por inanición en régimen de aislamiento seguido por estrangulación lenta. El principal movimiento de resistencia fue destruido, aunque pequeños grupos aislados siguieron funcionando. La lista de personajes que cayeron es extensa y se pueden citar a Wilhem Canaris, Friedrich Fromm y Erwin Rommel, entre otros.

El atentado contra Hitler el 20 de julio de 1944 le dejó secuelas progresivas que lentamente fueron afectando su raciocinio, desenvolvimiento y dominio de la situación.

Hitler también experimentó un deterioro de la salud. Su mano izquierda temblaba; el biógrafo Ian Kershaw y otros creen que puede haber sufrido de la enfermedad de Parkinson. También se ha sospechado, por alguno de los síntomas, que pudo haber padecido sífilis, aunque las evidencias en favor de ello son mínimas.

Muerte de Hitler
Artículo principal: Muerte de Adolf Hitler

La versión oficial de los aliados —que concuerda con la versión dada por su secretaria personal, Traudl Junge, en el libro Hasta la última hora: la secretaria de Hitler cuenta su vida (Bis zur letzten Stunde: Hitlers Sekretärin erzählt ihr Leben), con la versión de Joachim C. Fest, historiador y biógrafo, en El hundimiento (Der Untergang) así como la biografía del General Freytag von Loringhoven— indica que Hitler renunció a intentar huir de Berlín y se suicidó con un tiro de pistola y, al mismo tiempo, ingiriendo una cápsula de cianuro en su Führerbunker, a 15 m de profundidad en el subsuelo del edificio de la Cancillería en Berlín, junto a su nueva esposa Eva Braun y rodeado de unos pocos incondicionales, el 30 de abril de 1945, cuando el Ejército Rojo, dirigido por el mariscal Georgi Zhúkov, tomaba Berlín y se encontraba a menos de 300 m del búnker.

Aquel día, Hitler almorzó en compañía de sus secretarias en un silencioso ambiente y después del almuerzo, el cual fue servido por Constanze Manziarly, hizo matar a su perra Blondie. Luego dio a su ayudante Otto Günsche instrucciones estrictas sobre la cremación de su cuerpo y el de su esposa, probablemente para evitar que fueran exhibidos como «trofeos de guerra», recordando el ultraje del cadáver de su amigo Benito Mussolini, que fue colgado desnudo boca abajo junto con el de su amante en una gasolinera de Milán, donde fue golpeado, escupido y despreciado durante días. El siguiente relato procede del testimonio de Günsche:

"Hitler se retiró a eso de las 16 horas junto con Eva Braun a su despacho privado contiguo a la sala de mapas y Otto Günsche se paró frente al despacho esperando el momento de entrar; le acompañaba Linge. Se sintió un disparo ahogado y Günsche esperó unos 15 minutos de acuerdo a instrucciones; posteriormente Linge ingresó a la habitación de dos ambientes. Hitler estaba recostado a un extremo del sofá con un tiro en la sien, con salida de proyectil, de la cual aún manaba sangre, su boca tenía una grotesca mueca.

Según Günsche y Linge, Eva Braun estaba recostada al otro extremo con los ojos abiertos y una mueca de dolor en su rostro, una pistola estaba en la mesa a su disposición, pero no alcanzó a usarla, pues el cianuro suministrado por el médico personal de Hitler, Ludwig Stumpfegger, había sido rápido.

En efecto, Linge siguió a Günsche al entrar al compartimiento de Hitler, y una vez confirmada su muerte, levantó los cuerpos envueltos en una alfombra y los sacó al patio trasero de la Cancillería, en unos momentos en que llovían obuses rusos por doquier.

Günsche depositó ambos cuerpos en un orificio de obús, los roció con unos 200 l de gasolina y les prendió fuego. Mientras se consumían, unos cuantos testigos, entre ellos Martin Bormann, Goebbels, realizaron un nervioso y acongojado saludo militar, mas un obús que estalló cerca les obligó a volver al búnker sin verificar la total consumación de la incineración.

Su muerte se puso en duda durante mucho tiempo, creándose toda suerte de mitos.

Recientes versiones surgidas en los años 1990 del lado ruso, confirman que los soviéticos (NKVD), después de una infructuosa búsqueda en la que incluso hallaron a un doble de Hitler suicidado en una habitación de la Cancillería como una forma de despistar, por fin dieron con los restos irreconocibles en parte de Hitler, Braun y la familia Goebbels y que estos, secretamente aún para el mismo general Zhúkov, fueron transportados en cajas especiales a la frontera, a un cuartel militar que luego pasaría a ser territorio de la República Democrática Alemana.

Los rusos confirmaron inicialmente en 1955 la muerte de Hitler, pero no se mostraron evidencias muy sustanciales, salvo algunos detalles odontológicos, lo que confirmaba a pesar de todo que los rusos tenían los cuerpos.

Estos restos permanecieron secretamente enterrados bajo un jardín de dicho cuartel en la ciudad de Magdeburgo y sólo algunas autoridades de la NKVD sabían dónde estaban, hasta que en 1970 fueron exhumados, se extrajo el cráneo a Hitler y el resto de los cadáveres fue incinerado para evitar que su tumba fuera objeto de veneración, y las cenizas fueron lanzadas al alcantarillado de dicha ciudad.

No se ha podido dar con el cráneo de Hitler, pero una parte signada como de Hitler, el hueso parietal de su caja craneana está en un Museo soviético.


Rasgos de su personalidad


El gran interés que despierta la figura de Hitler se debe precisamente a los ribetes de su extraordinario tipo de personalidad y su halo de impenetrabilidad. Hitler poseía un extraordinario carisma capaz de envolver no sólo a las personas, sino también a las masas, además de poseer una gran oratoria gesticular muy estudiada y una capacidad de liderazgo notable; pero quien haya permanecido con él diría lo mismo que opinó su ministro y arquitecto Albert Speer: «Nunca llegué a conocerlo».

Hitler era en sí un individuo muy autosuficiente y solitario. Muy pocas personas integraban su séquito personal, se pueden citar a Albert Speer, el fotógrafo Heinrich Hoffmann, Martin Bormann, Wilhelm Bruckner, Joseph Dietrich, Joseph Goebbels, Julius Schaub, Julius Schreck y el arquitecto Geisler y sus secretarias personales. A ellos les exigía lealtad a toda prueba y discreción.

Según algunos historiadores, Hitler fue vegetariano, si bien otros lo descartan, no fumador, abstemio(dato también cuestionado por algunos historiadores), ecologista[cita requerida], se dice que promulgó las primeras leyes de la historia que penaban el maltrato a los animales, aunque la verdad es que las primeras leyes contra el maltrato animal ya proceden del imperio romano. Se dice que no permitía a sus colaboradores fumar y beber enfrente de él.

Hitler jamás visitó una ciudad bombardeada, un campo de concentración o un hospital [cita requerida].(la única excepción fue para visitar a las víctimas del atentado del 20 de julio). Un fiel ejemplo de este aspecto es que Hitler se negó a ver las fotos y filmaciones de las ejecuciones de los involucrados en el atentado ejecutado por Claus von Stauffenberg hacia su persona en 1944.

Una de las características más relevantes de la personalidad de Hitler era la capacidad de impresionar, encantar, manipular y subyugar a quienes lo rodearan; había personas que podían ser muy fuertes y seguras en sus campos de acción, pero en presencia de Hitler estas personalidades se veían disminuidas y manipuladas hasta el servilismo; por ejemplo, Hermann Göring expresó al ministro de finanzas Schacht que: "- Cada vez que estoy frente al Führer siento el corazón en un puño" -

Hitler demostraba además insensibilidad y falta de escrúpulos cuando se trataba de deshacerse de enemigos y/o sacrificar soldados; se puede citar como ejemplo el caso de Fritz Todt. Todt, quien había contado con la plena confianza y privilegios del Führer hasta entonces, sostuvo una amarga reunión en la que discutió a viva voz con Hitler en la madrugada del 8 de febrero de 1942, cuando terminó esa reunión este abordó un Heinkel 111, al despegar el avión explotó. Horas después ordenaba a Albert Speer tomar la dirección de la Organización Todt. Cuando el Ministerio del Aire intentó investigar las causas de este, Hitler paró en seco las investigaciones y dio por cerrado el caso (se supo que Todt intentó convencer a Hitler de terminar la guerra y que el Heinkel fue destruido a control remoto, la vida del piloto, no importó).

En su vida sentimental, muy discreta, se asocian los nombres de Geli Raubal, Eva Braun, quien fue su amante, Unity Mitford e Inga Ley. Leni Riefenstahl, una de las más sindicadas en su momento, negó haber sido amante de Hitler. Hitler era muy celoso y no permitía a casi nadie inmiscuirse en esos temas. Albert Speer en sus memorias señaló que Hitler proporcionaba un trato desconsiderado, opresivo y vejatorio hacia Eva Braun.

Respecto de la orientación sexual de Hitler mucho se ha escrito debido a su vínculo inicial con Ernst Röhm, pero las evidencias[cita requerida] indican que Hitler era, sin lugar a dudas, heterosexual.

Una de las secretarias personales de Hitler, Traudl Junge, describió así la energía que emanaba de la persona de Hitler: «Cuando estaba presente (Hitler), todo el edificio bullía de actividad, todos corrían, los teléfonos sonaban, los radioespectadores no cesaban de enviar y recibir notas de comunicados (...) Cuando él estaba ausente, todo volvía a una monótona normalidad, Hitler era como una especie de dínamo». Traudl Junge describió a Hitler como una persona que presentaba dos personalidades: en una, era muy considerado y afable, y en la otra, muy fría, iracunda y avasallante en extremo, apasionada y calculadora.

Cita Junge en sus remembranzas: «Hitler era vegetariano, gustaba del té y además no soportaba el calor; no se podía fumar en su presencia y hacía climatizar sus ambientes a no más de 11°C de temperatura. Otro de los aspectos es que a Hitler le gustaba escuchar chismes, pues lo distraían de su realidad. Además, Hitler se acostaba muy tarde, a las tres o cuatro de la madrugada, y se levantaba también muy tarde, entre las 10:00 y las 11:00 horas; el personal militar de la primera planta se acostaba en torno a la medianoche, terminada la última reunión de guerra de cada día y se levantaba hacia las siete».

Para los miembros cercanos a Hitler, Keitel, Lammers y Bormann, Hitler predicaba con el ejemplo pagando sus propios costes personales sin derogar ningún fondo del Estado. Los ingresos de Hitler, hábilmente administrados por su secretario personal Martin Bormann, sucesor de Rudolf Hess, provenían de los derechos por su imagen postal y por su libro Mein Kampf.

Otro de los rasgos característicos de Hitler era su desprecio por la debilidad ante el enemigo y por éste, sobre todo al judaísmo y en segundo grado al comunismo, su impulsividad y su obcecación por las metas sin importar el costo que tuvieran. Por ejemplo: cuando Brauchistch le solicitó la retirada estratégica de Moscú, Hitler se encolerizó diciendo: «¡No me podéis quitar Moscú!, ¡quiero Moscú!»

Un ejemplo de su aparente flexibilidad es cuando cedió ante Himmler por la deportación de los holandeses a Polonia, en pro de aumentar primeramente el contingente de las SS.

Albert Speer llegó a emitir el siguiente comentario al respecto: «En el lugar donde debía haber un corazón en el pecho de Hitler, había un gran hueco»

Cuando le tocaba tratar temas variados sobre aspectos técnicos o militares, mostraba un acabado conocimiento de estos, llegando a sorprender a sus interlocutores.

Hitler era muy condescendiente con quienes mostraban valor y arrojo en combate; llegó a diseñar él mismo la Cruz de Brillantes, Espadas y Robles para Hans Ulrich Rudel, el célebre piloto de «Stukas».

Teorías sobre el origen de su anti-semitismo

Desde su aparición en el mundo político, surgieron toda clase de teorías y rumores que han intentando explicar, insatisfactoriamente, los orígenes del anti-semitismo de Hitler.

Hubo rumores de que Hitler tenía alguna parte de sangre judía y de que su abuela, Maria Schicklgruber, se embarazó mientras trabajaba como criada en una familia judía.[cita requerida] Las implicaciones de estos rumores eran políticamente explosivas para el proponente de una ideología racista. Los adversarios intentaron demostrar que Hitler tenía antepasados judíos o checos. Aunque estos rumores no fueron nunca probados, para Hitler fueron una razón suficiente para ocultar sus orígenes. Según Robert G. L. Waite en The Psychopathic God: Adolf Hitler, Hitler convirtió en ilegal para las mujeres alemanas trabajar en familias judías, y después del "Anschluss" (anexión) de Austria, convirtió la ciudad natal de su padre en una área de prácticas de artillería. Waite dice que las inseguridades de Hitler en este aspecto pueden haber sido más importantes que si la ascendencia judía pudo ser probada por sus compañeros.

Para 1903, Hitler asistía a la Realschule al mismo tiempo que Ludwig Wittgenstein, uno de los más destacados filósofos del siglo XX. Un libro de Kimberley Cornish sugiere que los conflictos entre Hitler y algunos estudiantes judíos, incluyendo Wittgenstein, fueron un momento crítico en la formación de Hitler como un antisemita. Sin embargo, la obra de Cornish ha sido acusada de ser de naturaleza especulativa.

Muchos historiadores especulan que su odio extremo hacia los judíos era por la posibilidad de que el padre biológico de Alois (y por tanto su abuelo) fuera de origen judío, lo que fue desmentido luego. Otros lo atribuyen a que su madre murió al cuidado de un médico judío, pero el mismo Hitler pareció estar agradecido por sus atenciones (le regaló una pintura y más tarde como canciller le permitió salir de Austria). Según algunos, sería la idea de la supuesta influencia sionista para que Estados Unidos entrara en la guerra. Hasta la fecha, ninguna de estas aseveraciones ha sido convincentemente confirmada. Otra hipótesis afirma que fue simplemente por estrategia política. Hitler encontró un culpable simbólico que le permitía justificar fácilmente el nacionalismo alemán y superar la lucha de clases (lo que en Psicología básica se denomina chivo expiatorio). El banquero no era malo por ser banquero, sino por ser judío. Si el banquero era alemán, nacionalista alemán, sólo podía empeñar la plusvalía que obtenía a costa de los trabajadores en engrandecer Alemania. Era una adaptación de la idea fascista del nacionalismo para superar la lucha de clases, pero era mucho más potente al identificar un enemigo mítico contra el que ya existía recelo y aversión mítica y antigua (los judíos como responsables de la muerte de Cristo). Una brillante idea con la que promover un movimiento unitario con una gran dosis de crítica y acción constructora (la gran Alemania) y una no menor dosis de destrucción y violencia mítica. La acción política perfecta: construir y destruir como propuesta política.

Según sus escritos, él consideraba a los judíos como una raza extranjera en territorio alemán y compartía muchas de las ideas antisemitas comunes en la época, que eran de origen muy antiguo (un ejemplo de esto lo tenemos en la influencia del panfleto apócrifo Los protocolos de los sabios de Sión). Así es como hablaba de una "conspiración judeo-bolchevique" (en la que incluía a todos los movimientos de izquierda por igual), al mismo tiempo que culpaba a los empresarios y financieros judíos de los problemas económicos por los que pasaba Alemania en aquel entonces (algunos de sus primeros discursos versaban sobre lo que él llamaba "la esclavitud del interés"). Como se verá, eso llevó a acusarlos también de llevar a Alemania a la derrota en 1918.

Legado de Hitler

Durante los Juicios de Nuremberg se acusó a 611 personas, integrantes de las diversas instituciones del Tercer Reich, de cinco delitos: complot, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad (exterminio), crímenes contra la paz y genocidio. Los principales jerarcas nazis apresados fueron condenados a la horca o a largas penas de prisión; otros murieron en los meses que siguieron a la caída de Berlín.

El nazismo y cualquier reminiscencia ideológica afín fueron prohibidos en casi toda Europa; de hecho no se pueden publicar bibliografías, esvásticas y otros símbolos sin riesgo de cometer falta o delito punible. Sin embargo, la discriminación antisemita permaneció hasta bien entrada la década de los 60, sobre todo en países americanos. Actualmente, muchas reminiscencias del nazismo, se encuentran encubiertas en doctrinas militares, sociales y políticas empresariales que aún perduran en el mundo.

Quizás uno de los legados más importantes de la Alemania nazi sea la completa adopción del concepto del Blitzkrieg, literalmente guerra relámpago, en todas las academias de guerra del mundo. Las estrategias, batallas y técnicas de la Wehrmacht usadas en la Segunda Guerra Mundial son objeto de estudio en todos los institutos militares.

La publicación del libro "Mein Kampf" de Hitler está prohibida en muchos países democráticos; no obstante, todavía es editado, entre otros lugares, en España y México, y circula libremente por librerías de algunos países sin restricciones, en muchos idiomas y es objeto de estudios de todo tipo, aunque es muy difícil encontrar una versión íntegra y sin comentarios.

En la actualidad la figura de Hitler y el nazismo, su personalidad y hechos son objeto de estudios de toda índole y es constantemente recordada por escritores en distintas biografías, siendo la más polémica la publicada por el escritor americano David Irving, La guerra de Hitler, en la que afirma que Hitler ignoraba la Solución Final, si bien otros historiadores prestigiosos como Ian Kershaw niegan esto último.

Otro de los legados de Hitler es el automóvil y actual nombre de la firma constructora Volkswagen (auto del pueblo). El diseño original del auto fue realizado por el ingeniero Ferdinand Porsche, aunque los detalles finales de los acabados de la carrocería y su nombre fueron dados por el mismo Hitler. Durante el gobierno nazi la construcción del Kdf-Wagen (Kraft durch Freude, fuerza a través de la alegría) se limito a prototipos, aunque el Volkswagen como fuese mayormente conocido el automóvil, trascendería en los diversos modelos posteriores a la guerra (escarabajo).

Higiene racial y el Holocausto
Artículo principal: Holocausto

Uno de los fundamentos de Hitler y el NSDAP de las políticas sociales es el concepto de "higiene racial". Se basó en las ideas de Arthur de Gobineau, la eugenesia, y darwinismo social. Aplicado a los seres humanos, "la supervivencia de los más aptos" fue interpretado como una exigencia de la pureza racial y la matanza fuera de la "vida indigna de vida". Las primeras víctimas fueron mutilados y niños con retraso en un programa denominado Acción T4. Después de una protesta pública, Hitler hizo un show de poner fin a este programa, pero, de hecho, los asesinatos continuaron.

Entre 1939 y 1945, las SS, con la ayuda de gobiernos colaboracionistas y reclutas de los países ocupados, sistemáticamente asesinaron entre 11 y 14 millones de personas, incluidos cerca de seis millones de Judíos, en los campos de concentración, los guetos y las ejecuciones en masa y a través de otros métodos como los experimentos médicos. Además de ser gaseados hasta la muerte y muchos de ellos murieron como consecuencia de la hambruna y la enfermedad mientras trabajaban como esclavos (a veces en beneficio de las empresas privadas alemanas en el proceso, debido al bajo costo de esa mano de obra). Junto con los Judíos fueron asesinados polacos no judíos (más de tres millones de víctimas), los comunistas o supuesta oposición política, miembros de grupos de resistencia, católicos y protestante opositores, los homosexuales, los gitanos, los minusválidos físicos y retrasados mentales, prisioneros de guerra soviéticos (posiblemente el mayor número, cercano a los tres millones), testigos de Jehová, clero anti-nazi, sindicalistas, y pacientes psiquiátricos. Uno de los mayores centros de asesinato en masa fue el complejo-campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Hitler nunca visitó los campos de concentración y no habló en público sobre las muertes en términos precisos.

Las matanzas que llevaron al Holocausto (La "Solución Final de la Cuestión Judía" o Endlösung der Judenfrage) fueron planificadas y ordenadas por líderes nazis, con Himmler jugando un papel clave. Si bien no se ha hallado la orden concreta de Hitler autorizando el asesinato en masa de los judíos, existe documentación que demuestra que aprobó los Einsatzgruppen, escuadrones de muerte que siguieron al ejército alemán a través de Polonia y Rusia, y que se le mantuvo bien informado acerca de sus actividades. La evidencia también sugiere que en el otoño de 1941, Hitler y Himmler decidieron el exterminio en masa por medio de gases. Durante los interrogatorios por oficiales de inteligencia soviéticos, desclasificados más de cincuenta años después, el valet Heinz Linge y el ayudante militar Otto Gunsche oyeron decir a Hitler que había "poros de más en los primeros planos de las cámaras de gas."

Para avanzar en la aplicación de esta "Solución Final", se celebró la conferencia de Wannsee, cerca de Berlín, el 20 de enero de 1942, con quince altos funcionarios participantes, dirigido por Reinhard Heydrich y Adolf Eichmann. Las actas de esta reunión proporcionarían la prueba más clara de la planificación para el Holocausto. El 22 de febrero, Hitler fue grabado diciendo a sus socios, "vamos a recuperar nuestra salud sólo con la eliminación de los judíos".